El Comercio

Pasión por la escalada en Gijón

Un niño intenta escalar la torre instalada ayer en el paseo de Begoña.
Un niño intenta escalar la torre instalada ayer en el paseo de Begoña. / JOAQUÍN BILBAO
  • La ciudad calienta motores para el Mundial, que arranca el día 8, con varias actividades en la calle

Los gijoneses no entienden de mal de altura. O, al menos, trabajan para quitárselo. Hasta los más pequeños, guiados por sus familiares, se han empapado de la pasión por la escalada que la celebración del Mundial, que se disputará del 8 al 14 de septiembre, ha traído a la ciudad.

La de ayer fue una calurosa mañana, como tantas otras del mes de agosto, pero con bastante más alboroto en el paseo de Begoña. Sin excesivo vértigo, decenas de niños se agolpaban, deseosos de hacer su cumbre particular con una torre instalada por el Patronato Municipal de Deportes. Madrugadores para superar su mal de altura, los más pequeños de la casa se pusieron el casco y el arnés para sentirse escaladores por un día.

Los dos monitores se armaron de paciencia en una intensa sesión matinal e intentaron instruir a los más pequeños, no siempre disciplinados para dejarse guiar, en la técnica de escalada. Una práctica que requiere tomar la decisión adecuada y que en muchos momentos chocaba con esa irreverencia inherente a la infancia.

«Más que perder el miedo a estar en el aire, lo que se busca es acercar a los niños a la escalada», señala Sergio García, uno de los monitores que guiaba el ascenso de los imberbes que se armaban de valor en una actividad que se repetirá el próximo viernes en la plaza del Parchís. Se da así el pistoletazo de salida para acercar este deporte a los ciudadanos, antes de que la élite mundial de la escalada se cite en el Palacio de Deportes desde el 8 hasta el 14 de septiembre.

Queda poco más de una semana y los gijoneses están respondiendo con una buena participación en las actividades diseñadas para promocionar el evento. Gijón será la sede de una competición en la que más de medio millar de deportistas de sesenta nacionalidades diferentes lucharán por alcanzar la victoria en una disciplina que pretende alcanzar la categoría olímpica, como ya ha logrado en los Juegos de la Juventud.

Ramón Juliá y Urko Carmona parten como las principales bazas españoles en un Mundial que se divide en las especialidades de escalada de dificultad, de velocidad y paraescalada.