El Comercio

15 metros en menos de seis segundos

A la izquierda, el ucraniano Danylo Boldyrev, el más rápido ayer, antes de iniciar su ascensión, mientras los auxiliares aseguran su cuerda de seguridad.
A la izquierda, el ucraniano Danylo Boldyrev, el más rápido ayer, antes de iniciar su ascensión, mientras los auxiliares aseguran su cuerda de seguridad. / J. BILBAO
  • El Mundial dio inicio con las clasificatorias de velocidad, en las que el urcraniano Boldirev logró la ascensión más rápida de la tarde

La espectacularidad de la escalada de velocidad llegó al Palacio de Deportes para dejar boquiabiertos a todos los presentes con los fulgurantes ascensos de los setenta y tres participantes que inauguraron el Mundial de escalada en Gijón. Danylo Boldirev se convirtió en el primer nombre propio del campeonato tras superar los quince metros del muro en menos de seis segundos (5,99) y marcar el mejor registro de la tarde.

Fue una jornada sin pausa, en la que los escaladores impactaron al público con sus centelleantes carreras hacia la cima. Amplias zancadas y movimientos casi felinos para completar el recorrido hacia la cumbre en la primera toma de contacto con la competición de los velocistas de la disciplina en busca de un hueco para la gran final, que se disputará el próximo viernes, a partir de las 19.30 horas.

Contagiada por la intensidad del 'speaker' de la competición, la grada se volcó con los participantes en una larga tarde en la que los escaladores más rápidos del planeta dejaron su huella en el bautismo competitivo. Quienes más disfrutaron fueron los más jóvenes, que vibraron con sus padres mientras señalaban con una mezcla de incredulidad y admiración a los protagonistas, que subían sin descanso los quince metros del muro como auténticos rayos. A menudo denostada, esta modalidad de escalada vivió ayer una jornada reivindicativa para ganarse al público gijonés con la plasticidad y verticalidad de las galopadas de sus protagonistas.

Quienes se dieron cita en el Palacio de Deportes se mimetizaron con los participantes. Ovacionaron con sus mejores aplausos a los más rápidos y sufrieron con cada mal apoyo de los escaladores en su intento por parar el cronómetro. En una disciplina tan rápida como ésta, cualquier mínimo error se penaliza y, literalmente, aleja al competidor de su camino a la cima, que además suele sufrir el mazazo moral de observar, colgado a medio camino, cómo su adversario golpea el reloj para detenerlo y recibir el aplauso de la grada.

Respecto a los resultados, fue una jornada con marcado protagonismo de Europa del Este. El ucraniano Danylo Boldyrev y la rusa Mariia Krasavina fueron los más rápidos de sus respectivas categorías. Rusia fue el equipo que más representantes logró incluir en la final y se consolidó como la gran dominadora, con Krasavina como la mujer más rápida y Kokorin, tercero de la serie por detrás del gran favorito, el checo Libor Hroza. Fue el primer paso para buscar nuevo rey de la escalada de velocidad, un cetro que se otorgará este viernes.