El Comercio
Scolaris, en la sala de prensa del Palacio de Deportes.
Scolaris, en la sala de prensa del Palacio de Deportes. / J. BILBAO

«Necesitamos buenos amigos en el lugar adecuado para ser olímpicos»

  • El máximo mandatario de la escalada deportiva es optimista de cara a la inclusión de su disciplina en el programa olímpico

  • Mario Scolaris Presidente de la Federación Internacional de Escalada

Desde su fundación en 2007, la Federación Internacional de Escalada Deportiva (IFSC) ha estado encabezada por Marco Maria Scolaris (Turín, 1958). Tras presidir con éxito la federación de su país, se hizo cargo del organismo que rige esta disciplina deportiva a nivel mundial con el propósito de que alcanzase el reconocimiento internacional. Optimista respecto a los avances llevados a cabo por su deporte, lucha por incluirlo en el programa de los Juegos Olímpicos.

¿Cuál es la razón que les decidió a decantarse por Gijón?

Estábamos informados de que Gijón tenía una gran tradición deportiva y después de varios encuentros en los que nos contaron el proyecto creímos que era bueno y lo elegimos.

¿Cómo valora el transcurso del campeonato?

Lo cierto es que acabo de llegar y no le he podido presenciar, pero la primera impresión del rocódromo y el resto de las instalaciones es realmente buena.

Lleva siete años al frente de la IFSC. ¿Qué balance hace de su mandato?

Se ha progresado bastante. Hay que tener en cuenta que tenemos algunos límites de recursos en financiación y, sobre todo, de personal. No se pueden hacer milagros, pero estoy seguro de que se trabaja en la dirección correcta. Si se hace un balance general, podemos decir que hemos superado las expectativas.

¿El hecho de haber practicado este deporte en su juventud le ayuda a desarrollar su actual labor?

Es una cuestión interesante. Diría que sí, como en cualquier deporte, es importante que el líder haya practicado el deporte que dirige. Por ejemplo, Sean McColl, presidente de la Comisión de Atletas, es un escalador en activo. Ayuda a entender tanto la mentalidad de los deportistas como las de las autoridades.

¿Se ha dado un paso al frente con la inclusión conjunta de los paraescaladores?

Pienso que se ha avanzado bastante en la integración de los escaladores que sufren algún tipo de discapacidad. Es ilusionante ver cómo las paraescaladores compiten en las mismas condiciones. Si ves la zona de entrenamiento cuesta diferenciar esas categorías, porque todos entrenan de la misma forma en idénticas instalaciones.

Urko Carmona apuntaba que se había pensado poco en los escaladores en silla de ruedas.

Cuando incluimos a la paraescalada sabíamos que era un reto. Es muy complicado que todo salga bien para todos, pero es importante que los escaladores que tengan algún problema lo comuniquen, porque sus problemas son nuestros problemas. Ellos deben ser proactivos, porque si no nunca arreglaremos esas dificultades.

¿Cuáles son las bases del proyecto olímpico de escalada deportiva?

Imagina que un bebé está gateando por esta sala. Él querrá escalar por todos los sitios que pueda. Escalar es uno de los movimientos innatos de la condición humana, desde los primeros tiempos el hombre ha tratado de alcanzar los lugares más elevados. La facultad de progresar de forma vertical es una condición que no tienen las disciplinas ahora presentes en los Juegos Olímpicos.

¿Qué disciplinas incluía el proyecto presentado al Comité Olímpico Internacional (COI)?

En principio la idea era que solamente fuese olímpica la escalada de dificultad, pero después de la demostración de las cuatro categorías (dificultad, velocidad, paraescalada y bulder) en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nanjing, al COI le gustó la medida y aceptó a todas.

¿Qué le falta a la escalada para ser olímpica?

Creo que en este momento necesitamos buenos amigos en el lugar adecuado.

¿Es una cuestión política?

Sí. Pienso que, especialmente después de Nanjing, el COI ha visto cómo se trabaja y tal vez haga falta que deportes con numerosas disciplinas las reduzcan para que puedan entrar otros. Actualmente es una cuestión política. Es una labor de los dirigentes olímpicos, encontrar soluciones.

¿Hay motivos para el optimismo?

Creo que sí hay argumentos para ser optimistas. Se necesita un relevo y se está trabajando bien tanto desde la federación internacional como desde los distintos países que la componen.

¿Es la escalada un deporte al alza?

Ha progresado mucho en los últimos años. Cualquier niño tiene la posibilidad de practicarlo actualmente. Cada vez hay más instalaciones en los gimnasios. Además, es un deporte asequible y barato, sólo se necesita una pared para trepar.