El Comercio

Reinas con los libros al hombro

Las jugadoras del Hostelcur, tras su llegada a Gijón, en la Restaurante La Cañada Real.
Las jugadoras del Hostelcur, tras su llegada a Gijón, en la Restaurante La Cañada Real. / P. Citoula
  • Pese a la exigencia deportiva y sus grandes éxitos, las jugadoras del Hostelcur llevan una vida cotidiana y continúan adelante con sus estudios universitarios y de formación profesional

Ya le había parado dos penaltis en la competición liguera. Y en la tanda de lanzamientos de la final de la Copa de la Reina, le detuvo otro más. Sin embargo, María Díez, ‘Peke’, estaba convencida de que podía batir a la guardameta del Plegamans, Laura Vicente, de una vez por todas. En esa decisiva ronda, que se prolongó hasta los seis penaltis para cada equipo, ‘Peke’ dispuso una nueva oportunidad. Anotó su disparo: «Lo tiré raso. Tenía claro que lo quería lanzar así, aunque te la juegas mucho porque, si la portera está atenta, te lo para. Pero fue inesperado para ella». Su gol, sumado a los que marcaron previamente Olga y Marta Piquero, y el posterior penalti parado por Elena González dieron al Hostelcur Gijón su tercera Copa de la Reina de hockey sobre patines en la final disputada el pasado domingo en Lloret de Mar.

La expedición gijonesa regresó ayer a Gijón en autocar con la copa y las medallas de campeonas, tras viajar toda la noche desde tierras catalanas. Un largo viaje, como tantos otros que con frecuencia debe realizar el equipo para disputar sus partidos ligueros, pero amenizado por la alegría de haber cosechado un nuevo título nacional a las vitrinas del club.

Temporada tras temporada, y a pesar de los cambios generacionales, el Hostelcur Gijón ha sido capaz de reinventarse con una plantilla de jóvenes jugadoras que, en numerosas ocasiones, tienen que hacer malabarismos para compaginar sus estudios con los entrenamientos, la competición y los largos desplazamientos casi cada fin de semana.

Sara González se encuentra en el último año de Medicina y realiza prácticas en el Hospital de Cabueñes. Reconoce que compatibilizar la carrera con los partidos y entrenamientos, en ocasiones, se le ponía cuesta arriba. «Mi esfuerzo me ha costado. Mucho esfuerzo, pocas horas de sueño y muchos atragantones, pero estoy muy contenta por los resultados», afirma la capitana.

Este año, en su recta final, Sara lo lleva mejor: «Tengo prácticas solo por las mañanas y eso me permite ir más holgada». De cara al futuro, la jugadora, de 24 años, se plantea preparar el MIR. «Una vez que entre de pleno en la vida laboral, puede que se me acabe el deporte, así que estoy pensando en preparar el MIR este próximo año y prolongar mi carrera deportiva una temporada más», asegura Sara.

Las jugadoras aprovechan los viajes en autocar para estudiar. No es una biblioteca, pero todo ayuda. «Siempre llevamos los libros. A veces de paseo, pero otras veces sí que se miran», señala Paula Calleja. La jugadora cursa tercero de Fisioterapia a base de «sacar horas durante el día, durmiendo poco, y aprovechar para estudiar el poco tiempo libre que tenemos».

Paula también reconoce que se encuentra «con ganas de empezar a trabajar. Tengo algunas asignaturas pendientes, pero sí tengo ganas de acabar los estudios». De momento, pone en práctica sus conocimientos con sus propias compañeras cuando se produce algún golpe o torcedura: «Sí que di algún masaje, pero también tenemos a Sara, que de medicina sabe más».

También en el amplio abanico de la rama médica se encuentra Lorena Alonso, quien estudia Anatomía Patológica, un ciclo formativo de grado superior. Este trimestre realiza las prácticas en empresa, pero también prepara la PAU. «Lo llevé peor en Segundo de Bachillerato, porque tenía más carga de trabajo y a veces tenía que faltar a algunos entrenamientos», explica la joven de 20 años.

Al igual que sus compañeras, Lorena aprovecha para estudiar en los viajes con el equipo, aunque reconoce que «es difícil ponerse a ello, pero intentamos encontrar algún hueco. Son muchas horas en autocar y aprovechamos». Con vistas a continuar su formación, la jugadora no descarta estudiar Enfermería el próximo curso.

La lista de estudiantes aplicadas continúa con toda la plantilla. Desde la más veterana, Vanessa Daribo, quien se encuentra cursando Turismo en la UNED, hasta las más jóvenes, Olga Giménez y Marta Piquero, en segundo y primero de Bachiller, respectivamente.

Del mismo modo, las ramas profesionales son de lo más variado. Elena González estudia un ciclo formativo en Laboratorio, María Díez se encuentra en cuarto de Pedagogía, Ainhoa estudia Magisterio, además de ser la coordinadora del Hostelcur, y, finalmente, la joven Carolina Correa realiza en la Universidad Laboral un ciclo formativo de Carpintería.

La entrenadora María Fernández, ‘Pulgui’, predica también con el ejemplo y, tras estudiar auxiliar de Enfermería y Gestión Administrativa, trabaja como entrenadora nacional y es la directora deportiva del Hostelcur.

Al margen de las tareas académicas, varias de las integrantes de la primera plantilla del club fabril dedican tiempo como entrenadoras de los equipos de base de la entidad. Son los casos de ‘Peke’, Lorena, Carolina, Vanessa y Sara, mientras que Paula es delegada.

«Mucha tensión y nervios»

Por un día, los libros quedaron cerrados en las mochilas. Las jugadoras se lo merecían como premio y ayer disfrutaron en grupo de una tranquila jornada de descanso por Gijón. SaraGonzález no podía disimular su satisfacción: «Estamos muy contentas, el partido de la final de Copa fue de mucha tensión, de muchos nervios, y físicamente muy duro, porque llevábamos dos partidos jugados ya, y el cansancio se notaba».

Esta Copa de la Reina es el segundo título que el equipo asturiano logra ganar en una tanda de penaltis. El primero de ellos fue la Copa de Europa de 2009, ante el Voltregá. Aquel partido y la prórroga concluyeron con empate a cero, y los penaltis se resolvieron en favor de las gijonesas con el definitivo lanzamiento transformado por Natasha Lee.

El conjunto gijonés logró su último título nacional en 2013. Sara destaca que «ya hacía tres añinos que peleábamos por lograr de nuevo un título. Fueron tres años de cambio generacional, y volvemos a estar aquí, así que el trabajo acumulado ha merecido la pena».

Aunque pueda parecer sencillo alcanzar este tipo de triunfos, la entrenadora, María Fernández, se encarga de recordar que «nos costó mucho trabajo, porque fueron tres partidos consecutivos bastante duros». Como entrenadora, ‘Pulgui’ acaba de sumar su segunda Copa de la Reina con el Hostelcur, una competición que «me gusta mucho, porque, cuando era jugadora del equipo, se nos resistía».

Con vistas al tramo final de la temporada y con el equipo en el tercer puesto de la OK Liga femenina, ‘Pulgui’ se deshace en elogios hacia sus jugadoras, «con capacidad de esfuerzo y con talento», y destaca que el Hostelcur tratará «por principios y por cómo es nuestro equipo», de quedar «lo más arriba posible».

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