El Comercio

Se avecina 'tormenta' en la playa de Poniente

David Alonso, César González, Mario Reis, Javier Faes y Félix Alberto Jiménez, durante la presentación de la Storm Race en el Ayuntamiento de Gijón.
David Alonso, César González, Mario Reis, Javier Faes y Félix Alberto Jiménez, durante la presentación de la Storm Race en el Ayuntamiento de Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
  • La Storm Race, la carrera extrema de obstáculos que se desarrollará el 2 de octubre en el arenal gijonés, cuenta ya con más de 800 inscritos

Habrá 'tormenta' en la playa de Poniente. La Storm Race, la carrera extrema de obstáculos, ultima los detalles de su segunda edición, que se desarrollará en el arenal gijonés el próximo 2 de octubre. La competición, con más de 800 atletas inscritos, va camino de duplicar su número de participantes respecto a la edición del año pasado, cuando tomaron la salida cerca de 500 deportistas. Su nombre, 'Storm' -tormenta, en inglés'-, ya advierte de la elevada dificultad.

Esta exigente carrera, que fue presentada ayer en el Ayuntamiento gijonés, ha tenido una notable aceptación entre los más osados corredores. Tras su celebración este mismo año en Corvera y Oviedo, el tercer asalto se disputará en Poniente, con la promesa de contar con «cinco o seis obstáculos que serán una completa novedad».

A lo largo de sus seis kilómetros de recorrido, los competidores se encontrarán con una treintena de obstáculos diferentes que pondrán a prueba todas y cada una de sus habilidades. Trincheras, el pastor eléctrico, muros verticales, telarañas, porteo de sacos y troncos, y arrastre de neumáticos son algunos de estos ejemplos que requieren resistencia, fuerza y agilidad.

Desde la organización se confía en completar el cupo: 1.200 plazas. Por el momento, tal y como asegura Mario Reis, «un 45 por ciento son inscripciones femeninas, y eso es un éxito tremendo porque no es habitual ver este porcentaje en otras competiciones».

Varios de los obstáculos se guardan en secreto -«esa es la sorpresa de la carrera»-, aunque Reis confiesa que volverá el bidón gigante que tanto gusta a los participantes más veteranos en estas lides. Además, esta edición contará con una destacada novedad que servirá de principal reclamo para el público asistente: los competidores de la categoría élite saldrán en último lugar. Por lo tanto, indica Reis, «no será necesario madrugar tanto como en otras ocasiones para ver la salida y disfrutar con los mejores».

Reclamo nacional

La carrera comenzará a las 9 horas y los participantes saldrán en tandas de cien cada quince minutos. A la cita acudirán varios atletas pertenecientes a clubes de fuera de la región, como Cantabria, Galicia, León y el País Vasco.

El esfuerzo en esta carrera tendrá su recompensa, ya que todos aquellos que la finalicen recibirán la preciada condecoración de 'finisher'. Además, aquellos que también hayan competido en las otras pruebas asturianas de 2016 (Corvera y Oviedo) tendrán como regalo la mochila oficial del evento.

Finalmente, la carrera contará con las categorías por parejas y por equipos, en las que el esfuerzo para superar los obstáculos puede ser compartido. Toda ayuda es bien recibida para capear la tormenta.