El Comercio

Rusia se desvincula de los ataques informáticos a la AMA

Simone Biles, durante su participación en los Juegos de Río.
Simone Biles, durante su participación en los Juegos de Río. / EFE
  • La Agencia Mundial Antidopaje denuncia que llevaba semanas bajo ataque informático y las «estrechas conexiones» de los piratas

Rusia, a través de su ministro de Deportes, Vitali Mutko, negó ayer cualquier relación con los 'hackers' del grupo APT28, también conocido como 'Fancy Bears', que piratearon la base de datos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y revelaron lo que consideran un presunto dopaje de la gimnasta estadounidense Simone Biles, las tenistas Serena y Venus Williams y la jugadora de baloncesto Elena Delle Donne. «¿Cómo pueden decir que son piratas informáticos de Rusia? Acusan a Rusia de todo», exclamó Mutko, al afirmar que su país también «está muy preocupado ya que los 'hackers' tienen las mismas informaciones sobre deportistas rusos».

«Nosotros también podemos ser víctimas», añadió, un día después de los datos confidenciales robados a la AMA, referentes a las cuatro deportistas estadounidenses citadas. Según el ministro, el Derecho ruso prevé una protección de los datos informáticos y toda persona acusada de pirateo puede ser perseguida por la justicia.

La base de datos de la AMA llevaba semanas siendo asaltada informáticamente, según denunció también este miércoles el presidente del organismo, Craig Reedie, en una entrevista en la radio británica BBC. La información del grupo APT28 pretende sugerir el uso de sustancias prohibidas, pero se trata de medicamentos autorizados en caso de tratamiento médico puntual, aclaró Reedie.

El presidente de la AMA, que es además miembro de Comité Olímpico Internacional (COI), dijo que tenía pocas dudas de que el ataque procedió de Rusia, pese a la negativa del Gobierno de Moscú. «Tenemos información bastante acreditada de que (los 'hackers') tienen estrechas conexiones en Rusia», afirmó Reedie.

«Es un ataque al sistema antidopaje y es de poca ayuda en estos momentos», añadió Reedie. «Rusia asegura al más alto nivel que saben que tienen un problema, pero algunas veces parece que se nieguen a aceptarlo. Si tenemos que lograr que el país más grande del mundo cumpla con las reglas antidopaje, esto indudablemente no ayuda», sentenció.