El Comercio

«Ha llegado el momento de dejar la presidencia»

Inés Fonseca, en la sede de la Federación en Oviedo.
Inés Fonseca, en la sede de la Federación en Oviedo. / M. ROJAS
  • «Me voy contenta y orgullosa del trabajo realizado y con ganas de seguir trabajando por el motociclismo»

  • Inés Fonseca Presidenta de la Federación de Motociclismo del Principado de Asturias

Tras ocho años al frente de la Federación de Motociclismo del Principado de Asturias, Inés Fonseca (Lavandera, 1980) no se presentará a la reelección. Cree que es el momento oportuno para dar entrada a nuevos dirigentes.

Tras dos legislaturas al frente de la Federación, ha decidido no presentarse a la reelección. ¿Por qué?

Lo hago tras haber conseguido su reestructuración, unificación, actualización y haber aumentado el número de licencias y de actividad. Es un buen momento para facilitar el cambio a personas que lleguen con motivación y ganas. Además, siempre he defendido mi idea de que no se debe ocupar este cargo más de dos legislaturas. Así que ha llegado el momento de dejar la presidencia.

No obstante, se mantendrá vinculada con el motociclismo...

Claro que sí. Esto es parte de mi afición y no sabría hacerlo de otra forma. Estaré a disposición del motociclismo asturiano siempre que me necesiten y también continuaré ligada a través de la Comisión Femenina de Motociclismo, que dirijo actualmente en la Federación nacional. Me voy contenta y orgullosa del trabajo realizado, y con ganas de seguir trabajando por el motociclismo.

¿Qué buenos recuerdos se lleva?

Han sido ocho años muy intensos, de mucho trabajo, en los que he dedicado todo el tiempo libre al motociclismo asturiano, en el que he tenido la suerte de conocer a grandes personas que trabajan de forma incansable y altruista. Me llevo muy buenos recuerdos. Cada vez que un club ha tenido éxito en sus eventos o cada vez que un piloto conseguía su meta más difícil, me he sentido afortunada de formar parte de ello. Pero es inevitable que, entre muchos recuerdos, se me venga a la mente el día que se produjo la unificación de esta Federación, la cual estaba tan dividida.

¿Y los momentos más difíciles?

Hubo muchos, la verdad, sobre todo económicos, y de mucha presión, en los que tuve que tomar decisiones que marcaron la evolución de nuestra Territorial. Y eso no fue fácil. Pero cada vez que he tenido que afrontar algún tipo de conflicto, he tirado para adelante pensando que tenía que ser firme con la decisión que tomase. Cuando ocupas un puesto de este tipo, debes ser responsable, humilde y neutral en los conflictos. Y, por supuesto, no olvidar que la Federación es de todos.

¿Hay algo de lo que se haya quedado con ganas de hacer?

Sí, muchas cosas. Ocho años parece mucho tiempo, pero las limitaciones económicas marcan en qué momento puedes llevar a cabo tus proyectos. Aun así, me voy con la tranquilidad de saber que he dejado la Federación saneada económicamente y con todos trabajando unidos.

En su momento se convirtió en la primera mujer en presidir una federación de motociclismo. ¿Se imaginaba que fuera a resultar así?

Ha sido fantástico. Y por ello también ha sido una presión añadida al tener la responsabilidad de demostrar muchas cosas. También me pilló de sorpresa ser la primera mujer en la directiva nacional. Son metas que yo no me había planteado, pero sé que son momentos importantes para nuestra historia de motociclismo femenino y me siento muy orgullosa. No me imaginaba que en estos años me fuese a involucrar tanto en mi afición, como tampoco me imaginaba ni siquiera las horas de trabajo y esfuerzo que me esperaban el día que decidí presentarme. He tenido que exigirme mucho para poder combinarlo con mi trabajo y los estudios, pero me llevo una valoración positiva, sobre todo si comparamos el antes y el después

¿Algún agradecimiento especial?

Ahora echo la vista atrás y me reconforta ver a toda la gente y empresas colaboradoras que se sumaron a mi proyecto y que, a día de hoy, me siguen apoyando.

¿Sabe si hay algún candidato a sucederla?

A día de hoy, no sé de nadie. Espero que se anime alguien con muchas ganas de trabajar por nuestra afición y deporte, haciéndolo siempre desde la humildad y el buen hacer, para mantener la unidad entre todos los clubes y pilotos del motociclismo asturiano.