El Comercio

EL Urriellu, territorio de gestas

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Eneko Pou, con Neus Colom e Iker Pou al fondo, durante la apertura de la vía Marejada Fuerza 6 en libre, en el Picu Urriellu. / EL CORREO.

    • El Naranjo de Bulnes atrajo este año a Cabrales entre 25.000 y 30.000 personas. Sus paredes verticales, que siguen conquistando a escaladores de todo el mundo, presentan todavía retos espectaculares y difíciles de superar

    El peregrinaje a los Picos de Europa se ha vuelto a poner de moda. En concreto, a una de sus montañas más representativas: el Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes). Algún tipo de magia tendrá esta pared vertical, que aparece como destino en las rutas de viaje de aventureros tan destacados como los hermanos Iker y Eneko Pou, los alemanes Alex Huber y Fabian Buhl, el austriaco David Lama y el luxemburgués Ben Lepesant, entre otros muchos que la han coronado a lo largo de 2016.

    Por el refugio de la Vega de Urriellu, a 1.960 metros de altitud, se estima que han pasado este año «entre veinticinco mil y treinta mil personas». Así lo asegura Sergio González, uno de los guardas del refugio. Y todo ello concentrado entre abril y septiembre. «¡Ojalá se repartiera más el resto del año!», añade con buen humor. Lo cierto, indica el guarda, es que «se ha subido un peldaño más con el tema del turismo. En los últimos seis años se incrementó considerablemente, de forma progresiva, pero sin descontrol».

    Actualmente, por el refugio pasan más escaladores que en años anteriores, pero también más profesionalizados. En los últimos meses ascendieron por alguna de las caras del Urriellu miembros de varias federaciones de montaña, así como Vicky Vega y Fátima Gil, integrantes del equipo femenino español de alpinismo, quienes completaron por la cara Oeste la vía Mediterráneo. «Vinieron montañeros importantes y estamos viendo que la gente cada vez está más entrenada en el tema de la escalada», asegura Sergio González.

    Del mismo modo, este repunte también se ha dejado notar entre los montañeros aficionados. No solo entre los que acuden al Urriellu, sino también los que van a subir al Torrecerredo y a realizar el recorrido circular conocido como el Anillo de Picos, que une los nueve refugios del macizo montañoso. «También estamos viendo que la gente de Cabrales y de los alrededores se anima a venir a la montaña, aquellos que lo tienen siempre al lado, pero que nunca vienen, lo están haciendo ahora», afirma el guarda.

    En la categoría de expertos, la intensidad de las hazañas se ha incrementado en el Picu Urriellu en las últimas semanas. Varios de los mejores escaladores de nivel mundial han pasado por el Principado para coronarse y sumar nuevos logros a su palmarés.

    Los hermanos Pou, junto con la mallorquina Neus Colom, lograron el pasado 6 de septiembre el primer ascenso en escalada libre por la vía Marejada Fuerza 6, una de las vías más arriesgadas del Urriellu y que está catalogada con una dificultad de 8a+.

    La colosal silueta del Urriellu es una de las imágenes más buscadas por los montañeros en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

    La colosal silueta del Urriellu es una de las imágenes más buscadas por los montañeros en el Parque Nacional de los Picos de Europa. / E. C.

    En algo más de doce horas, la cordada subió los 500 metros verticales sin más ayudas que las de sus brazos y piernas apoyados sobre la pared, para completar una vía que fue abierta hace ya 31 años por José Manuel de la Fuente y Manolo González, en nueve días de escalada. Con Marejada Fuerza 6, los vitorianos completaron la sexta ruta de renombre que ambos han afrontado en el Urriellu.

    El pasado 23 de septiembre los alemanes Alex Huber y Fabian Buhl culminaron otro reto destacado. Liberaron la vía Sueños de invierno, en la pared Oeste, un 8a considerado por algunos como la ruta más complicada para ascender al Naranjo de Bulnes. Utilizaron, al igual que los Pou, sus manos y pies para avanzar por los 600 metros de altura. Lo lograron en nueve horas.

    Finalmente, también hace cuatro semanas, el austriaco David Lama tardó seis horas en completar en libre los 500 metros de ascensión del Pilar del Cantábrico, una de las vías más emblemáticas de los Picos de Europa.

    La montaña ha dejado este año otros registros tan humanos como notables, muestra de la capacidad de superación de los escaladores. Uno de ellos ha sido el del granadino Miguel Ángel Pérez Tello, que subió por una de las vías de la cara Sur, enlazando con la vía La Cepeda, del Este, con dos prótesis en sus piernas. Tello, esquiador y ciclista paralímpico, hizo cumbre en una cordada de tres, acompañado por José Antonio Ruiz Bueno y Luis López, de la Federación Andaluza de Montañismo.

    Y en 2016 tampoco faltó a su ya más que tradicional cita con la montaña el parragués Bernabé Aguirre, quien suma 600 ascensiones al Urriellu, desde que subió por primera vez en 1978, cuando trabajaba como instructor de la Guardia Civil de montaña y participaba con el grupo de rescate (Greim), en Mieres.

    La presencia de montañeros ha repuntado también entre los escaladores de 20 a 30 años, y sobre todo, empieza a surgir el turismo familiar, con niños más pequeños. En esta línea, el guarda Sergio González recuerda que «en zonas de montaña hay lugares que son más accesibles y otros menos, por lo que cabe destacar que en Picos deEuropa hay zonas en las que no es muy aconsejable ir con niños».

    Por las inmediaciones del Urriellu, concretamente, el guarda asegura que «no es habitual, pero puede haber algún niño pequeño que va subido en las mochilas de sus padres».

    Este peregrinaje, casi obligado para los amantes del montañismo, no termina ahí, ya que también han empezado a ‘rodar’ corredores de montaña que ponen a prueba su resistencia por el escarpado terreno de Picos. Algo de magia tendrán cuando tanto atraen.