El Comercio

«La escuela deportiva se convierte en una escuela de vida»

El responsable de la escuela deportiva, José Peliz, a la derecha, junto al técnico José Luis Sánchez, con la piscina olayista como fondo.
El responsable de la escuela deportiva, José Peliz, a la derecha, junto al técnico José Luis Sánchez, con la piscina olayista como fondo. / PURIFICACIÓN CITOULA
  • José Peliz, responsable de la formación de los jóvenes nadadores, admite que su equipo está «muy ilusionado por los grandes resultados que se están logrando»

José Peliz (Gijón, 1971) es el responsable de la escuela de natación del Santa Olaya, que, a la vista de sus resultados, pasa por uno de sus mejores momentos de su historia. La pasada semana se presentaba junto al resto de la sección de natación del equipo fabril con más de un centenar de deportistas y, sobre todo, con un proyecto que asegura el futuro de esta especialidad deportiva en la entidad de El Natahoyo.

«Cada temporada el número de nadadores en la escuela es mayor, lo que quiere decir que los niños que vienen lo hacen con ilusión y ganas de integrarse en la escuela», admite José Peliz en su encuentro con EL COMERCIO a pie de la piscina olayista.

Y es que la natación es algo más que un deporte en el club fabril. Es algo, en muchos casos, de familia ya que no es raro que dos hermanos coincidan en distintos niveles del equipo y que sus padres hayan pasado por alguna formación olayista o que, incluso, estén en activo en la escuadra máster. La escuela olayista no es una escuela al uso. También sus técnicos han sido nadadores y ahora son preparadores en el Santa Olaya. «Llegué al club con cuatro años y desde entonces ha sido mi casa. También vivimos los éxitos y los fracasos como algo propio y de forma muy especial», reconoce José Peliz orgulloso.

Los entrenadores del club de El Natahoyo quieren ir más allá y dotan a su proyecto no solo de componentes deportivos, sino que también se integran actividades complementarias, como convivencias con deportistas de otros clubes, visitas a museos y actividades multideportivas, entre otras.

El objetivo es que, afirma, «vivan el club y los compañeros e intentar formar seres humanos que les guste el deporte», hace hincapié. «La escuela deportiva se convierte en una escuela de vida. Te enseña que cada éxito tiene mucho sacrificio detrás y que hay que poner mucho de tu parte para conseguirlo. Que hay tiempo para todo y, si se aprovecha, llegan los éxitos», afirma.

Fieles a su filosofía

Los resultados de esta filosofía avalan la apuesta olayista por su escuela, que logró el título en la Liga Nacional en benjamín femenino y la plata en la alevín femenino.

Estos éxitos son inéditos en el historial olayista, por lo que es «muy gratificante formar parte de este proyecto, en el que comienza a notarse el cambio que se realizó hace tres años». «Hemos ido subiendo peldaños poco a poco en la Liga Nacional. Es fruto del trabajo y del esfuerzo. También del apoyo del club a la escuela y a la gente de la casa para que el club esté lo más alto posible», apunta.

José Peliz cuenta con el respaldo de un equipo de grandes profesionales, como José Luis Sánchez, Montse Suárez y Silvia Muñiz, y con el apoyo de Luz María García, que también con su labor más anónima como delegada contribuye al buen momento de la escuela deportiva del Santa Olaya.

José Peliz se muestra tremendamente optimista ante el futuro del equipo olayista, fiel a la filosofía de que la mayor parte de los nadadores de su equipo absoluto se hayan formado y salido de sus equipos inferiores: «Estamos muy ilusionados, porque la escuela está consiguiendo grandes resultados».