El Comercio

«'El Tarangu' generaba empatía tanto en la victorias como en las derrotas»

Víctor Manuel Robledo, con su biografía sobre 'El Tarangu'.
Víctor Manuel Robledo, con su biografía sobre 'El Tarangu'. / PURIFICACIÓN CITOULA
  • Víctor Manuel Robledo Autor del libro 'Tarangu. Vivir era atacar en cada cuesta'

  • «Fue el precursor de los Villa, Fernando Alonso y demás ídolos en Asturias; creo que lo que hizo tiene poco reconocimiento»

De Limanes, donde empezó a forjarse su leyenda, a varios rincones de la geografía vasca para descubrir los secretos de boca de sus compañeros en el KAS, con etapas por Cantabria, Madrid, Barcelona y Toledo. Víctor Manuel Robledo (Gijón, 1984) realizó su particular Vuelta a España para acometer una exhaustiva labor de documentación que le permitió construir un fiel relato de José Manuel Fuente, 'El Tarangu', condensado en un libro que el colaborador de EL COMERCIO presentará el 24 de noviembre en el salón de actos de la Biblioteca Jovellanos.

'Vivir era atacar en cada cuesta'. ¿Hay en sus páginas muchos repechos en los que pueda disfrutar el lector?

Hay de todo, tanto de la parte humana como de la deportiva y postdeportiva. La parte humana marcó la parte deportiva de 'El Tarangu', la personalidad que tenía él fuera de la bicicleta era exactamente la misma que tenía cuando corría. Van a ver muchas cuestas, muchos ataques y su verdadera forma de ser.

Por fin llega el repaso a una vida entera y no esos relatos prematuros de un deportista con historia por forjar.

Hay muchos libros deportivos que recogen la vida del deportista todavía en su plenitud y aquí sucede todo lo contrario. De Fuente había dos libros sobre él de ese estilo, uno de cuando ganó su primera vuelta en el 72 y otro justo después de retirarse. Todo lo que pasó después no estaba en ninguno de ellos y es raro que hubiera ese hueco.

Aunque va enmarcado en lo deportivo, esa rebeldía sobre la bici trasciende lo deportivo.

Un director suyo con el que hablé, Antón Barrutia, me decía que un corredor como él en la actualidad no habría dinero para pagarlo. Era un personaje atractivo tanto para los aficionados como para los compañeros. 'El Tarangu' tenía ese punto de generar empatía tanto en las victorias como en las derrotas.

Juntó hasta cuarenta testimonios, ¿qué fue lo más complicado y lo más sorprendente de ese proceso?

Los testimonios no fueron complicados porque uno te llevaba siempre al otro. Lo más complicado fue la labor de documentación y, sobre todo, comprimirlo todo. Todos tenían buenas palabras para él. También hasta algún rival.

Muchas biografías parecen canonizar a su protagonista. Aquí se narran sus triunfos y derrotas dentro y fuera de la carretera.

Tenía claro que no quería que fuese un homenaje en el sentido de tapar nada ni de edulcorarlo. En todos los episodios, tanto los positivos como los más duros, los cuento y fue relativamente fácil porque era un hombre que nunca se escondía. Era el primero en no buscar excusas. Es bastante fiel a su vida porque él mismo lo facilitaba.

Hombre de extremos como recuerda en esa etapa en la que pasó de la 'maglia rosa' al pelotón.

Todos los testimonios terminaron por corroborarme la idea inicial que tenía sobre él. Cuando hablo de esa etapa, el compañero que estaba a su lado recuerda que le pidió no jugársela, pero, cuando tenía una idea en su cabeza, la llevaba a cabo. En la parte humana todos hablaban maravillas de él y eso me sorprendió.

Coronaba puertos cuando todavía no había nacido. ¿Cree que puede ser un referente para las nuevas generaciones como ocurrió con usted?

Era muy fan de Induráin y aquel día cuando no pudo ganar el famoso sexto Tour, en 1996, coincidió con la muerte de Fuente. Recuerdo que los telediarios hablan tanto de él como de Induráin. Me llamó mucho la atención, quise conocer más su historia y cuando vi que no había nada me lancé a hacer esto. No tenía ninguna pretensión, pero, si esto sirve para que la gente se aficione o conozca más su figura, encantado. También creo que era injusto que cayese un poco en el olvido su figura. Fue el precursor de los Villa, Fernando Alonso y demás ídolos en Asturias. Creo que tiene poco reconocimiento para lo que hizo.

¿Le ha hecho aumentar la nostaliga por el ciclismo de otra época?

Compruebas que era un mundo totalmente distinto. Cuando veía el Tour y hablaba con un compañero de aquella época, veías que era un deporte totalmente diferente. Las bicicletas, la extensión de las etapas...Ahora ves ataques en el último puerto y en aquella época se daban 'hachazos' desde la salida. Antes a los equipos les acompañaban ni veinte personas y ahora parece que llevan pequeñas ciudades.