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AJEDREZ

Carlsen y Karjakin se juegan el título este lunes

Magnus Carlsen (i) y Sergey Karjakin.
Magnus Carlsen (i) y Sergey Karjakin. / EFE
  • Cada jugador ha ganado un duelo y el resto han terminado en tablas, y si persiste la igualdad en el duodécimo, la corona se resolverá en cuatro partidas rápidas

El noruego Magnus Carlsen, vigente campeón mundial de ajedrez, y el aspirante ruso Sergey Karjakin se jugarán la corona este lunes en la duodécima y última partida del encuentro que sostienen en Nueva York, tras firmar tablas en la undécima después de 33 movimientos.

El marcador refleja ahora un empate a 5,5 puntos. Cada jugador ha ganado una partida y el resto ha terminado en tablas. Si después de este lunes persiste el empate, el título se decidirá en cuatro partidas rápidas.

La victoria del campeón en la décima, después de omitir el aspirante dos combinaciones de tablas forzadas casi seguidas apenas iniciado el medio juego, había igualado el marcador. Carlsen y Karjakin iban a jugarse la corona a dos partidas y, en caso de empate, en cuatro rápidas más.

La recuperación anímica del ruso era una incógnita. Karjakin, con blancas, regresó en la undécima a la apertura Ruy López y con 6.d3 eligió una de las líneas más sólidas, tal vez intentando asegurarse, al menos, unas tablas para restañar la herida.

Los dos contendientes buscaron posiciones sólidas, pues un error a estas alturas del encuentro podía resultar definitivo. Se jugaron con rapidez los quince primeros movimientos y Carlsen, que introdujo una novedad con 14...c5, se vio obligado a pensar ante la rápida respuesta de Karjakin (15.Dg4).

Con dama, dos torres, alfil negro y siete peones por bando, Carlsen intuyó que su adversario estaba más preocupado de no perder, pese a jugar con blancas, y lanzó una avanzadilla de sus infantes por en centro. Con 19...d5 complicó la posición, obligando a Karjakin a pensar mucho.

El ruso tardó 28 minutos en replicar con 20.Ag6 con la idea de cambiar alfiles y enfriar la posición. A esas alturas, el empate ya era el mejor resultado posible para el aspirante, pero esta vez no cometió errores y logra, al menos, la victoria moral de llegar a la última partida empatado con el campeón.

Los jugadores tendrán descanso este domingo para preparar con tiempo la duodécima y última partida clásica del lunes, en la que el campeón tendrá la iniciativa de las piezas blancas para intentar que el duelo no tenga que resolverse en partidas rápidas, en las que su profundidad estratégica se diluye.