El Comercio

«Las cosas hechas con pasión traen consecuencias positivas»

Carlos Suárez, entre Pablo Martín, director de 'Morir por la cima', y Nacho Orviz, director de la Semana.
Carlos Suárez, entre Pablo Martín, director de 'Morir por la cima', y Nacho Orviz, director de la Semana. / P. UCHA
  • El escalador madrileño Carlos Suárez expresa en su película 'Morir por la cima', que abrió la Semana Internacional de Montaña de Gijón, su experiencia en la cumbre

«Tenía un sueño que era volar de las cumbres que había escalado antes y lo he podido cumplir», expresa con una mezcla de ilusión y satisfacción el escalador Carlos Suárez cuando se refiere al objetivo que pretende plasmar en su película 'Morir por la cima', que ayer coronó la primera jornada de la Semana Internacional de Montaña de Gijón-Julio Bousoño. Su proyección en el Teatro Jovellanos inició cinco días organizados por el Club Torrecerredo con protagonistas en la cumbre, que al igual que el alpinista madrileño pretenden compartir su estrecho vínculo con la montaña.

Suárez redescubrió la montaña a través del salto base y comenzó a verla de «otra manera». «De alguna forma intimando con el vacío», señala, apasionado por poder disfrutar de cara con el traje de alas lo que siempre había estado tras su espalda.

«Hemos querido de alguna forma reflejar toda esa etapa que hemos vivido, que en algunos momentos fue muy trágica, pero también de disfrutar mucho del mundo del vuelo», indica el montañero madrileño, que rápidamente justifica el uso del plural en sus frases. Aclara que él es el hilo conductor de la historia, «porque tiene que haber un protagonista», pero remarca la importancia de todos sus amigos para poder transmitir un mensaje que «trasciende varias generaciones de alpinistas».

«Al final, lo que quiero no es fomentar el riesgo extremo como muchas veces lo vivimos nosotros, pero sí dejar ese pequeño poso de arriesgar un poco y lanzarse para cualquier decisión de la vida», indica sobre su trayectoria y la forma de transmitirla, sintetizada en el lema «sin riesgo no hay cima, ni lo que viene después». Eso que viene después, matiza, son «las consecuencias».

«Lo que yo he vivido después, es positivo. Cuando hacemos las cosas con mucha pasión tienen consecuencias positivas. Aunque en la montaña se hable de tragedias, tiene muchas cosas bonitas que contar», profundiza Carlos Suárez, a quien le picó el gusanillo de varias disciplinas de la montaña a lo largo de su trayectoria. «Más que buscar la dificultad, siempre he buscado mi camino de encontrar nuevas facetas que me hicieran estar motivado y feliz», explica sobre algo que le ha dificultado «compaginar todas las actividades a la vez y destacar solo en una», pero le ha proporcionado una motivación continua para «disfrutar de la montaña durante más años».

Carlos Suárez regresa a la Semana Internacional de Montaña de Gijón, en la que ha tenido un protagonismo muy activo durante varios años, con un reto en el horizonte que le impulsará a los Alpes. «Estoy con ganas de reenfocar toda mi trayectoria hacia un terreno mucho más aeróbico, corriendo por la montaña y volando menos. Hago algún salto, pero no con traje de alas», confiesa el madrileño, que aclara que «la idea es utilizar toda mi experiencia de escalada en roca en ese terreno».

«Mi evolución pasa por hacer cosas con un grado técnico un poco menor», indica Suárez acerca de unos desafíos que podrá solventar gracias a su experiencia. Señala que no abordará «una pared que técnicamente es 8-C, pero sí una de 1.200 metros» como en la que ha disfrutado recientemente en Groenlandia, que le exigía un trabajo físico por los porteos.

El magnetismo del Urriellu

Carlos Suárez conoce bien el Urriellu, que sigue atrayendo a figuras de la escalada internacional que continúan acudiendo en busca de nuevos retos en la cima asturiana. Un magnetismo que no sorprende al escalador madrileño.

«Cada vez hay más gente interesada en espacios naturales bonitos y el Urriellu es el más bonito que hay en España. Mucha gente se ve atraída por eso, por la historia de todos los que hemos participado y por lo espectacular del sitio», explica Suárez, impresionado por la ascensión de Álex Huber en la vía de 'Sueños de Invierno', que entiende como una buena forma para que progrese su deporte: «Forma parte de la línea histórica del alpinismo».