El Comercio

«Cuando sufres un alud lo miras todo de otra manera, maduras de golpe»

Aymar Navarro, con unos esquíes, en la sede del club Torrecerredo.
Aymar Navarro, con unos esquíes, en la sede del club Torrecerredo. / PALOMA UCHA
  • Aymar Navarro, primer español en tomar parte en una prueba mundial de 'freeride', desgranó su trayectoria deportiva en Gijón con la proyección de 'Drop in a life'

«Me gustaría llegar a abuelo y tener cosas que contar. No comparto estar en una oficina encerrado y que el máximo riesgo que tenga sea coger el coche». Son las primeras palabras que Aymar Navarro, primer español en participar en una prueba del Freeride World Tour, pronuncia en 'Drop in a life', el documental protagonista de la segunda jornada de la Semana Internacional de Montaña de Gijón, que narra el camino recorrido por el catalán para convertirse en el referente nacional del esquí de fuera de pista.

«Un resumen de mi vida deportiva y el esfuerzo que ha costado llegar hasta donde estoy», explica sobre 'Drop in a life' Aymar, que se define como «un culo inquieto en todos los deportes». Empezó a esquiar a los tres años, compitió en trial y snowboard, pero llegó un momento de su vida, «sobre los dieciocho años», en el que su motivación ya no era la misma y necesitaba un cambio. «Me costó mucho tomar esa decisión porque realmente no tenía nada previsto. Cuando lo dejé no había probado esto del 'freeride'. En ese año de impasse que tuve entre unos y otros me fueron enseñando cosas y con la técnica del alpino me ayudó muchísimo a mejorar», explica el 'freeskier' catalán, que quedó atrapado bajo la nieve víctima de un alud cuando rodaba un anuncio.

«Lo miras todo de otra manera. Te hace un 'reset' en el cuerpo y maduras de golpe. Cuando estás ahí, tienes la adrenalina tan alta que no eres consciente de lo que te acaba de pasar, pero te hace darle una vuelta a todo más de lo que se la das ya día a día», confiesa sobre ese impactante episodio el joven catalán, que asume el riesgo inherente a la montaña, pero sin sobrepasar el límite. «No soy como mucha gente fanática que dice que le da igual morir en la nieve. Está claro que si pasa algo y estás en tu medio, mejor ahí que no en una autopista o que te atropellen. Mi idea es cada vez ir tomando menos riesgos», expresa el esquiador forjado del Valle de Arán, que revela un punto de irreverencia en su costumbre de comenzar a calzarse siempre por el pie izquierdo.

«Es una manera de llevar la contraria, empecé así y me va bien», confiesa un pionero de este deporte en España, que pretende seguir conquistando nuevos horizontes. La idea es ir rompiendo las metas que hay puestas en este deporte. Cuando empezabas a competir decían que un español era imposible que llegase a un Mundial. Ibas a una competición y por ser español te hacían un poco la cruz. Hay gente que no sabe ni que tenemos nieve», expone Aymar, que se abre paso en un deporte dominado por austriacos y franceses y austriacos mientras define sus nuevos retos. Proyectos que pasan por buscar subidas alpinas técnicas y bajadas de 'freeride'.