El Comercio

«Me resulta difícil perder la motivación»

Dani Andrada, en la sede de Torrecerredo.
Dani Andrada, en la sede de Torrecerredo. / PALOMA UCHA
  • Dani Andrada transmitió su experiencia de casi tres décadas como escalador en una charla audiovisual en el Teatro Jovellanos

A la llegada de Dani Andrada a la sede de la Agrupación Montañera Astur Cerredo, dos preadolescentes realizan ejercicio aeróbico frente al rocódromo y al escalador madrileño se le escapa una sonrisa que destila ilusión. «Lo más importante es transmitir la pasión de la escalada a la gente que te viene a ver», explicó antes de intentar sintetizar toda su trayectoria, que aglutina casi tres décadas, en una charla audiovisual en el Teatro Jovellanos.

«Es muy difícil transferir veintipico años de escalada en 45 minutos. Es imposible», indicó el protagonista de la tercera jornada de la Semana Internacional de Montaña, que quiso compartir con todos los que se acercaron al teatro gijonés su rutina diaria, con especial hincapié a los cinco años de un idilio con las alturas que se remonta al año 1988. «Antes hacía 'freestyle' y BMX. Descubrí la escalada y dejé del lado la bici. Aposté fuerte por ello, porque en aquel momento era todo muy diferente», confesó Andrada, encandilado por una disciplina que le permite «una superación personal» continua y conocer diferentes lugares del mundo a través de sus diferentes modalidades.

«Es difícil perder la motivación», proclamó Andrada, que lamentó el poco cuidado hacia el entorno por parte de algunos deportistas. «La masificación a la largo plazo es un problemón», alertó, con una visión romántica de la escalada. «En mi época tenías que ser bueno, ahora con las redes sociales puedes simplemente parecerlo. Se rompe el encanto puro», explicó antes de reconocer la evolución gracias al incipiente número de rocódromos: «Ha habido mucho avance tecnológico a nivel de material y hay más nivel medio».

Para Andrada, la irrupción de gente joven como el checo Adam Ondra, campeón del mundo de escalada en 2014 en Gijón, repercute en un beneficio global. «Para mantenerte arriba tienes que entender que hay gente joven que físicamente tiene otro nivel. Para hacer las mismas vías que yo, ellos la van a hacer muy rápido y a mí me van a costar», señaló el madrileño, que cree que el nivel de la escalada es cíclico. «Tengo la teoría de que cada diez o quince años suelen salir unos fueras de serie», concluyó.

Recogerá estar tarde (20 horas) el testigo de la experiencia de Andrada en el Teatro Jovellanos la proyección de 'K-2 Siren of the Himalayas'. El documental dirigido por Dave Ohlson, rodado en Pakistán durante 2009, muestra el trabajo en equipo y la serenidad de un grupo de montañeros tratando de alcanzar la cima de uno de los picos más complicados del mundo.