Un debut paralímpico de orgullo y errores

Vic González, durante su estreno en Pyeonchang. /  EFE
Vic González, durante su estreno en Pyeonchang. / EFE

Vic González sufrió una caída que le relegó al decimotercer puesto y el viernes volverá a la acción en una prueba que le favorece más

D. RAMIRO / I. ÁLVAREZ GIJÓN.

El asturiano Víctor González cruzó en Corea del Sur una de sus metas marcadas en un camino trazado a base de tesón y tenacidad. El 'rider' ovetense recogió ayer los frutos de una gran temporada en la que se ha establecido entre los ocho mejores del ránking mundial de su clase con su estreno en los Juegos de Invierno de Pyeonchang.

Vic, como es denominado por sus allegados y en el ámbito deportivo, finalizó en decimotercera posición la prueba de 'snowboard cross' en la categoría SB-L11 de discapacitados físicos. Su debut en tierras asiáticas estuvo marcado por una caída en la bajada clasificatoria que le relegó a la última posición de su serie. «No he hecho bien la primera manga, he cometido un error estúpido. Quería aguantar el físico hasta el final y no gastar mucha energía en los primeros giros. En uno sin importancia, por no querer apretar demasiado y guardarme esas balas para el final, me fui», explicó en declaraciones a Efe el 'rider' ovetense, primer deportista asturiano en tomar parte en unos Juegos Paralímpicos de Invierno.

Su desacertado comienzo le llevó a enfrentarse en la siguiente ronda a un hueso duro de roer, Mark Mann, medalla de bronce en el último Mundial. El estadounidense le batió en un pulso en el que Vic reconoció un error en la estrategia. «Él ha sido consistente, yo estaba detrás viendo si cometía algún error o se caía. No ha sido así y ahora mismo soy una derrota más sabio», explicó el ovetense, que no ocultó que «lo podía haber hecho un poquito mejor» que esa decimotercera plaza final, pero se queda con la satisfacción de cumplir la promesa de participar en esta competición, realizada a su madre y a su hermana.

El 22 de febrero de 2015 sufrió un accidente en la nieve y los médicos le diagnosticaron una tetraplejia. Lo que parecía el final de su trayectoria sobre la tabla solo fue el inicio de una inspiradora historia de superación deportiva, impulsada por un lema: «La discapacidad es la capacidad de ser extraordinariamente capaz».

«El snowboard me lo quitó todo y ahora me lo ha vuelto a dar todo. Siento que me ha devuelto mucho más de lo que me ha quitado», expresó tras su estreno paralímpico Vic, que el viernes volverá a la acción. Será en la prueba de 'banked slalon', en la que se siente «más cómodo».

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