PIRAGÜISMO

El mal estado de Fiuza le obliga a retirarse del Mundial con Bouzán

Fiuza, Bouzán y Milín, en Sudáfrica antes de competir.
Fiuza, Bouzán y Milín, en Sudáfrica antes de competir. / E. C.

J. L. C.

La mala suerte se cebó con los actuales reyes del Sella, Walter Bouzán y Álvaro Fernández Fiuza, en el Mundial de maratón, que ayer concluyó en Sudáfrica.

El problema surgió con Fiuza, que ya se encontraba mal en la madrugada del domingo. El palista gallego del Grupo Covadonga vomitó sobre su embarcación cuando la prueba absoluta de K-2 llegó a su tercera vuelta. «No recuerdo una gastroenteritis así, ni peores sensaciones, por desgracia encima de una piragua, por lo que espero que no se vuelvan a repetir en una competición tan importante como esta, a la que confío volver, aunque no será fácil», aseguró.

Fiuza tuvo que permanecer en reposo ayer tras el percance de la competición con su compañero Bouzán a su lado. El piragüista parragués comentó a EL COMERCIO desde Pietermaritzburg que «Álvaro pasó una mala noche, salimos a competir y vimos que era imposible. Una pena».

Ambos optaban a conquistar su tercer título mundial, pero la mejor actuación asturiana se quedó ayer en el cuarto puesto que lograron los riosellanos Miguel Llorens y Luis Amado, mientras que Milín Llamedo en la jornada del sábado obtuvo un buen quinto puesto en K-1.

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