Los heridos en el accidente de tráfico de la Atlética Avilesina se recuperan en casa

Cuatro de los diez barcos sufrieron daños irreparables. Se encuentran en Benavente a la espera de ser trasladados a Avilés. / AAA
Cuatro de los diez barcos sufrieron daños irreparables. Se encuentran en Benavente a la espera de ser trasladados a Avilés. / AAA

Los ocho palistas, siete chicas y un chico, fueron dados de alta después de ser sometidos a pruebas médicas que descartaron lesiones de gravedad

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

Los ocho heridos en el accidente de tráfico ocurrido en la tarde del domingo en la provincia Zamora, pertenecientes al equipo de piragüismo de la Atlética Avilesina, ya están en sus casas, tras ser dados de alta a lo largo de la misma noche del ayer y la madrugada de hoy, lunes en los centros hospitalarios en los que fueron atendidos.

En todos los casos las heridas fueron leves, contusiones y rasguños, un mal menor para lo que pudo ser en un espectacular accidente que por fortuna solo ha dejado un gran susto y los daños materiales, cifrados en unos 20.000 euros. Los cinturones de seguridad, que los ocho ocupantes del vehículo llevaban puestos, recalcaban fuentes de la Guardia Civil, resultaron providenciales para que las consecuencias físicas no hayan revestido mayor gravedad.

La expedición del Fertiberia Atlética Avilesina estaba formada por ocho personas, siete chicas y un chico, cinco de ellos en edad juvenil. Dos de las palistas, además de serlo, ejercen como entrenadoras de la sección. Regresaban de un fin de semana de competición en Valladolid el sábado y en Sanabria el domingo. En el viaje de regreso, la furgoneta del club, modelo Peugeot Boxter de color gris, volcó en una maniobra de adelantamiento, en la autovía A-52 Rías Bajas a la altura del término municipal de Manganeses de la Polvorosa, en la provincia de Zamora. El remolque en el que se cargan las piraguas, cuatro en el caso que nos ocupa, provocó la inestabilidad del vehículo por las turbulencias y el vuelco posterior, que se produjo pocos minutos antes de las seis de la tarde, a la altura del kilómetro 6 de la A-52.

Los accidentados, que pudieron salir de la furgoneta por su propio pie, presentaban heridas leves por contusiones y algún corte. La Guardia Civil de Tráfico intervino minutos después cortando la circulación en los dos carriles en sentido Benavente de la autovía hasta la retirada de las piraguas de la calzada, mientras las ambulancias trasladaban a los heridos a Benavente y León, cuatro a cada centro hospitalario.

A las 22 horas del mismo domingo los heridos comenzaron a recibir el alta en los hospitales en los que fueron ingresados, que en el caso de dos de las palistas se prolongó hasta la 1.30 de la madrugada. Todas las pruebas realizadas resultaron satisfactorias y los familiares se encargaron de completar el viaje de regreso hasta Avilés.

Daños materiales

Una de las entrenadoras, Elba, optó por hacer noche en un hotel de León para ocuparse durante la mañana del lunes de inspeccionar, en el almacén de la Policía Local de Benavente, los daños materiales sufridos en el accidente. La furgoneta, con seguro a terceros, ha quedado siniestro total, mientras cuatro de las diez embarcaciones, una K-4 y dos K-2, todas ellas con años de buen servicio, han sufrido roturas definitivas, lo mismo que una C-4. Las demás tienen daños reparables.

Todo ello le supondrá al club un desembolso aproximado de 20.000 euros para adquirir una furgoneta, del mercado de ocasión, y los barcos que se puedan comprar en esta situación de apuro para la Asociación Atlética Avilesina.

El presidente del club, Gerardo Menéndez, quiso «agradecer el apoyo y solidaridad recibidos en cuanto se conoció el accidente. Nos ha llamado todo el mundo, todos los clubes de España, palistas, entrenadores, las federaciones española y asturiana, la alcaldesa y la concejala de deportes de Avilés, elpatrocinador y la organización de la regata de Sanabria, que han tenido un gran detalle con la Atlética al doblar la cuantía del premio en metálico del equipo por su actuación. No hablamos de una cantidad grande, pero es una forma de ayudarnos».

Tras superar el susto una vez que los deportistas están recuperándose en sus casas, hay que valorar los daños materiales, que han sido importantes: «No tenemos seguro a todo riesgo y hay que buscar en el mercado una furgoneta, además de analizar el estado del material. La K-4 tenía muchos años y el problema es el precio, una nueva cuesta más de seis mil euros, pero ya buscaremos la manera de reponer el material que se haya perdido. Lo importante es que nadie ha sufrido daños físicos graves porque pudo ser mucho peor viendo el estado en el que quedó la furgoneta».

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