Piragüismo

Milín Llamedo valora seguir los pasos de Cabañín y abandonar la alta competición

'Milín', ayer, en su tienda de deporte con una piragua.
'Milín', ayer, en su tienda de deporte con una piragua. / ARNALDO GARCÍA

«Quedé campeón de España y quinto en el Mundial, pero no hay ayudas y trabajar y competir al máximo nivel es casi imposible»

José Luis Calleja
JOSÉ LUIS CALLEJAGijón

El piragüismo asturiano no vive precisamente un buen momento. Algunos de sus mejores palistas han arrojado la toalla fundamentalmente por falta de apoyos. Nada más comenzar el año, el maliayo Javier Cabañín, campeón de Europa absoluto y del Mundo sub 23 en 2016, optaba por dejar la competición, mientras que el riosellano Pedro Vázquez Llenín decidió fichar por el potente club gallego Kayak Tudense para crecer deportivamente, ya que en el Principado ha tocado techo y las posibilidades son mayores en todos los sentidos en su nuevo equipo.

A ambos se une ahora Milín Llamedo (Arriondas, 1988), que se plantea abandonar la élite del piragüismo al considerar que no cuenta con las ayudas necesarias para seguir entre los mejores con ciertas garantías. «Quedé campeón de España y quinto en el Campeonato del Mundo, pero la beca de la Federación Española solo se la conceden a los tres primeros, por lo que no recibo nada en estos momentos», explica resignado el palista internacional.

Así las cosas, la cruda realidad para Milín Llamedo, casado y padre de familia, es que «tengo que plantearme el futuro». En este sentido, lo que tiene claro el piragüista natural de Arriondas es que debe de buscar una solución inmediata al problema. Pero no lo ve tan fácil como esperaba en un principio, porque la única salida que contempla «es tener un trabajo que me permita a la vez entrenarme al máximo nivel, lo que me parece bastante complicado ahora mismo».

Y es que Llamedo ya optó el año pasado por incorporarse al citado Kayak Tudense de Tuy (Pontevedra) como hizo esta temporada Pedro Vázquez Llenín. «En Galicia, al menos, tienes algún tipo de ayuda, y las posibilidades a nivel deportivo son mayores a la hora de competir», matiza.

Cabe resaltar que el bravo piragüista parragués estuvo a un gran nivel en los Campeonatos de España absolutos. Consiguió una medalla de oro en K-2 y otra de plata en la prueba de K-4 en la distancia de 1.000 metros, lo que demuestra su altísimo nivel, sin olvidar su título nacional en maratón y su quinto puesto en el Campeonato del Mundo de esta modalidad.

Pese a estos excelentes resultados, «las ayudas son muy escasas y veo muy difícil seguir preparándome para los campeonatos más importantes del calendario nacional e internacional en este 2018», precisa Llamedo.

Ante esta circunstancia, el parragués no es nada optimista, «porque me tendré que poner a trabajar en la empresa de transportes que tiene mi padre, pero no se si me permitirán contar con una flexibilidad suficiente para entrenarme a la vez de cara a las competiciones más relevantes».

Llamedo lamenta que «haya talentos como Cabañín, que tengan que dejarlo, o como Pedro, que busque otro club para tener más posibilidades a nivel deportivo, pero los piragüistas estamos en una situación complicada». El sobrino del que fuera varias décadas organizador del Descenso Internacional del Sella, Emlio Llamedo, apunta como dato que «en Asturias hasta el año 2010 había una beca para los piragüistas que se cobraba a través de la Consejería de Turismo y creo que otra por Deporte Asturiano, pero desaparecieron y ahora las ayudas no existen».

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