La piragua asturiana vira hacia aguas gallegas

Jóvenes promesas durante una competición el pasado fin de semana en Trasona. /  MARIETA
Jóvenes promesas durante una competición el pasado fin de semana en Trasona. / MARIETA

«Hace falta mayor implicación de las instituciones porque se está viviendo de un trabajo que se hizo hace diez o doce años», reclama Milín Llamedo Palistas de la talla de Nora Rey y Pedro Vázquez han optado por competir en clubes de la comunidad vecina, atraídos por la oferta económica y el proyecto deportivo

DANI BUSTO GIJÓN.

La piragua asturiana se inclina hacia las aguas gallegas. A pesar de que los resultados deportivos han acompañado a los palistas de la región en los últimos años, son ya varios los que se ven tentados a cambiar de club y continuar con la competición en otras comunidades. Galicia ha sido el principal y más reciente destino para piragüistas de la talla de Nora Rey, Milín Llamedo y Pedro Vázquez, quienes consideran que no han encontrado en Asturias el suficiente apoyo institucional a pesar de los éxitos logrados sobre sus kayaks.

Los tres palistas citados no son los únicos que tomaron la decisión de continuar con su trayectoria deportiva al amparo de otra Federación Territorial. Algunos, como el grupista Javier Hernanz, sopesa un cambio de aires definitivo -actualmente se entrena con el UCAM Murcia, universidad en la que estudia-. Caso a parte es el de Javier Cabañín, quien decidió abandonar la competición, al menos de manera temporal y, según sus más allegados, parece que se tomará un año sabático.

Crítico con la Federación de Piragüismo del Principado se muestra Milín Llamedo, actualmente en el Kayak Tudense de la localidad pontevedresa de Tuy. El palista asegura que en Asturias «hace falta una mayor implicación de las instituciones» ya que, según explica, «se está viviendo de un trabajo que se hizo hace diez o doce años, cuando se apoyaba a la cantera, y se ven ahora los frutos con esa gente joven que tiene mucha proyección».

A modo de ejemplo, el palista parragués recuerda la situación que vivió el verano pasado Javier Hernanz, cuando «el Principado le negó un catamarán para entrenarse, a pesar de que había sido quinto en los Juegos de Río» en la categoría K-4 1.000.

El propio Hernanz -una de las voces más críticas con la Dirección General de Deporte- también se lamenta de la situación por la que atraviesan los deportistas de la región, tanto en el piragüismo como en otras disciplinas. «Como le sucede a otros deportes, no tenemos ningún apoyo por parte del Principado», indica, al tiempo que considera una «injusticia hacer deporte en una comunidad en la que no hay ni becas cuando logras buenos resultados».

Es difícil encontrar patrocinios privados y tampoco los ayuntamientos atraviesan una época muy boyante, por lo que una de las pocas maneras que existe para financiarse en la alta competición pasa por obtener una beca estatal: las ADO, aunque para ello, tal como recuerda Hernanz, «tienes que estar entre los siete u ocho mejores del mundo, y mantenerse ahí está al alcance de muy pocos».

El caso de Nora Rey es algo distinto. Competirá este curso en el Fluvial de Lugo. Atrás deja toda una vida en el Club Piraguas Villaviciosa El Gaitero. La palista maliaya aspira a continuar con su progresión en un club en el que cuenta con un importante respaldo económico. Algo que se nota en los medios y los recursos aportados a sus deportistas.

«En Villaviciosa me cuidaban mucho, pero llega un momento en el que necesitas un grupo de entrenamiento que comparta tus mismos objetivos», comenta Rey, quien, al comenzar sus estudios universitarios, en un primer momento optó por formar parte del equipo del Grupo Covadonga, «pero tenía que hacerme socia y la lista de espera es muy larga».

La maliaya también estima que pueden darse más casos de piragüistas que decidan cambiar de equipo para competir con clubes gallegos. «En Galicia tienen clubes potentes que se interesan por los deportistas. Allí están empezando a 'fichar' gente porque quieren ser los mejores», afirma Rey.

El presidente del Piraguas Villaviciosa El Gaitero, Efrén Riestra, lamenta la marcha de Nora Rey y no comparte la idea de probar suerte en otros clubes, aunque reconoce que Galicia es una autonomía «con mucho dinero, que invierte en el piragüismo y cuenta con muchos organismos públicos que pueden aportar financiación».

Por su parte, Pedro Vázquez ha sido de los últimos en recalar en el Kayak Tudense, en el que tiene de compañero a Milín Llamedo. «Este es un deporte con muchos gastos cuando se compite a alto nivel, y sin la ayuda de tu club y de la Federación, se hace muy complicado», comenta Vázquez. El parragués asegura que en su nuevo club se encuentra «mucho mejor» y explica que en la comunidad vecina «si obtienes buenos resultados, recibes ayudas», ya que, de otra manera, «no puedes financiarte los viajes para competir».

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