«Es un reconocimiento a toda una vida que me hace mucha ilusión»

Fernando Flor posa junto a unos obstáculos en la pista del Centro Ecuestre El Forcón. /  MARIETA
Fernando Flor posa junto a unos obstáculos en la pista del Centro Ecuestre El Forcón. / MARIETA

«Entré en este mundo por casualidad a los ocho años y todavía sigo siendo supervisor de apuestas en algunos campeonatos», explica Fernando Rodríguez de la Flor Insignia de oro de la Federación Asturiana de Hípica

SANTY MENOR AVILÉS.

Con 71 años recién cumplidos, Fernando Rodríguez de la Flor Argudín es una leyenda viva de la hípica de nuestro país. El niño que con ocho años se adentró por casualidad en el mundo de los caballos, recibirá el próximo día 26 la insignia de oro de la Federación de Hípica del Principado de Asturias en reconocimiento a una trayectoria que supera el medio siglo.

-Un premio más para su extensa vitrina. Después de tantos, ¿todavía sigue haciendo ilusión?

-Mucha, la verdad. El otro día compartí en las redes sociales la noticia y me sorprendieron los cientos de mensajes que recibí, comentándome que era un reconocimiento justo y merecido. Me lo estoy empezando a creer (sonríe). Durante sesenta años he luchado por la hípica avilesina, he sido miembro de la junta directiva de los últimos siete presidentes de la Federación, como vocal, tesorero y vicepresidente, y que se acuerden de mí una vez retirado como juez nacional al cumplir los 70 años pues es un orgullo y una alegría. Todo lo he hecho de forma altruista, al igual que en la Semana Santa, donde la Cofradía de La Borriquita me nombró Cofrade de Honor, y que en Tele Avilés, recibiendo una insignia de oro de las autoescuelas de Asturias por unos programas que hicimos.

-¿Cómo empezó en el mundo de la hípica?

-Cuando tenía ocho o diez años era habitual que desde la organización solicitasen la colaboración de niños de la ciudad. Yo me acerqué por allí y enseguida contaron conmigo. Primero empecé preparando los tacos que se ponían a la venta en las taquillas de apuestas, después era el encargado de colocar el hilo al inicio y al final de las pruebas, y posteriormente hice un poco de todo: desde el enlace con el jefe de pista para llevar al jurado los obstáculos que había derribado el caballo durante el recorrido, hasta convertirme en organizador del Hípico de Avilés durante más de cuarenta años.

-¿Por qué lo dejó?

-Nunca me lo dijeron, pero supongo que por motivos políticos. En torno a 2008 pedí que se hicieran unas obras para acondicionar El Forcón y desde el Ayuntamiento me dijeron que no era posible, por lo que decidí que lo mejor era que se suspendiera. Casualmente, ese año estuve en la lista del PP. Semanas después, en Las Mestas, Óscar Pañeda me dijo que si quería ayudarle a organizar el Hípico. Me molestó bastante y casi no sabía ni qué decirle, porque me di cuenta de que, sin decirme nada, después de cuarenta años, le habían dado la organización a otra persona y, con él al frente, sí que dieron la autorización para hacer las obras que yo pedía. Aquello duró un par de años y después me volvieron a pedir a mí que lo organizase, pero ya estaba cansado.

-Después se mantuvo como juez nacional hasta hace un año.

-Sí. Al principio sólo estaba centrado en Avilés, pero después me convertí en juez regional y más tarde nacional, participando en muchas pruebas tanto en Asturias como en Salamanca, León, Ávila, Guadalajara o Andalucía, bien como miembro del jurado o como presidente.

-Y del jurado... a las apuestas.

-Es una parte de la hípica que me gusta mucho. Al principio estaba el reconocido Astudillo, yo no veía mucha carrera ahí y me hice juez, pero cuando se hizo mayor empecé a tomar el relevo. Primero estábamos él, José Barri y yo, y todavía a día de hoy sigo estando en Las Mestas, Salamanca y León. Las Mestas es la catedral mundial de las apuestas, no tiene parangón. Ahora estamos viviendo una época complicada, porque, desde hace dos años, el Principado sólo autoriza las apuestas en Las Mestas en toda la región, y es algo que no se entiende porque el sistema es el mismo en todos los sitios. Tiene que ver con la ley del juego, con que los partidos políticos no se ponen de acuerdo, con evitar la ludopatía y con que los comités organizadores no estuvieron muy rápidos. Estamos luchando para que se solucione.

-Sus hijos siguieron su camino, sobre todo Javi.

-De pequeños los cuatro estuvieron metidos en la hípica. 'Fernandín' llegó a ser campeón de España alevín, pero el que sigue ahora es Javi, que organiza el Hípico de Avilés y muchos otros con su empresa Secretarías Ecuestres. Todo el mundo me habla maravillas de su trabajo y qué voy a decir yo como padre. Estoy muy orgulloso.

-¿En qué punto se encuentra la hípica a nivel regional y nacional?

-En Asturias, para la región pequeña que somos, hay muy buenos jinetes y grandes centros ecuestres. Pero a nivel general, la crisis influye y es un deporte complicado. Tú puedes pagar un millón de euros por un caballo, que le de un cólico y se te venga abajo. Es un poco como la Fórmula 1, pero todavía más difícil. Hay que tener mucho dinero, un buen caballo y también un buen jinete, porque los animales no son máquinas y no responden igual con todo el mundo.

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