La Policía prepara un plan especial para garantizar la seguridad en el derbi

Las fuerzas y cuerpos de seguridad desplegarán un amplio dispositivo en torno a El Molinón el próximo sábado. / E. C.

Los autobuses con los hinchas del Real Oviedo serán escoltados desde El Tartiere hasta El Molinón y los refuerzos incluirán agentes de paisano

JAVIER BARRIO GIJÓN.

El Molinón presentará el sábado un blindaje de seguridad de altura, acorde con el movimiento que desatará el derbi asturiano (18 horas). El partido ya fue declarado de alto riesgo después de que el coordinador de seguridad de El Molinón, el inspector Claudio Alperi, instara hace dos semanas a la Oficina Nacional del Deporte a que solicitase a la Comisión Antiviolencia que elevara la alerta en torno a este partido, para el que se esperan unas 29.000 personas en la grada.

La previsión es que 145 agentes, entre Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, velen por la seguridad del espectáculo y participen de forma activa en este dispositivo. En el interior del estadio estarán, además, medio centenar de vigilantes de seguridad del propio Sporting, como suele ser habitual, además de toda la movilización que realizarán bomberos y Protección Civil, entre otros cuerpos. Sin llegar al nivel que hubo en el España-Israel de hace unos meses, el derbi superará las medidas que normalmente se toman ante un encuentro declarado de alto riesgo por Antiviolencia.

El dispositivo se extenderá hasta Oviedo, de donde se calcula que saldrán desde el Tartiere unos 25 autobuses de aficionados azules. La previsión es que sean cacheados y, posteriormente, escoltados por carretera hasta la misma entrada del campo. De esta forma se evitarán las escenas de anteriores derbis, cuando algunos sectores del oviedismo se trasladaban en tren y, posteriormente, completaban el resto del trayecto a pie, lo que generaba escenas de tensión y descontrol. En ese sentido, la Policía Nacional, que compondrá el grueso del blindaje de seguridad, con cerca de 120 efectivos (incluidos antidisturbios, la Unidad de Prevención y Reacción, guías caninos, Tedax y brigadas móviles), situará a algunos agentes de paisano en la estación de tren y también de autobús para tener controlados estos puntos con los seguidores, descolgados de la caravana azul, que puedan representar un problema. La misma vigilancia se establecerá con los que se desplacen en coche. «La mayoría viene a disfrutar, pero el problema está en los aficionados que se empeñan en enturbiar el buen ambiente», recalcó Claudio Alperi.

«Queremos mandar un mensaje de tranquilidad y calma a la gente que venga a disfrutar del partido. Vamos a hacer todo lo posible para que sea así y confío, además, en el comportamiento de las dos aficiones y de El Molinón, que siempre ensalza todo el mundo que pasa por aquí», aseguró el máximo responsable en materia de seguridad del estadio. En todo caso, los 1.200 aficionados del Oviedo que se esperan serán ubicados en la grada visitante.

Junta de seguridad

Mañana está prevista la junta de seguridad en Delegación de Gobierno, en la que se ultimarán los remates finales del dispositivo, que serán trasladados a Gabino de Lorenzo, y a la que asistirán, además del propio Alperi, Esteban Aparicio, concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Gijón, representantes de los dos clubes, y Jorge Guerrero, presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas, entre otros.

Fotos

Vídeos