El Comercio

«Estrenamos motor y la lluvia va a condicionar mucho», dice Ander Arana

Marcial Rodríguez y Eduardo Ansotegui (AECD) mueven su Porsche Carrera RS durante las verificaciones.
Marcial Rodríguez y Eduardo Ansotegui (AECD) mueven su Porsche Carrera RS durante las verificaciones. / MARIETA
  • El piloto vasco, que se estrena en Avilés, asegura que «se trata de un rallye complicado, con muchos cruces y diferentes asfaltos»

El piloto vasco Ander Arana, a bordo de su Peugeot 309 GTI, es uno de los favoritos para conseguir el triunfo en el 40 Rallye de Avilés. Subcampeón de España de velocidad por detrás de Daniel Alonso, se estrena en la prueba local y lo hace con ilusión pero también con mucha precaución.

«Los tramos del rallye son bonitos, pero también difíciles, con muchos cruces y diferentes asfaltos. La lluvia va a hacer que patinen más y pienso que nuestra actuación es un poco una incógnita, porque rompimos el motor en La Coruña y estrenamos uno nuevo. Veremos cómo se comporta», explicaba ayer antes de entrar con su coche al polideportivo del Quirinal para realizar las verificaciones técnicas.

Pese a su condición inicial, Arana asegura que la victoria no es un objetivo definido para él: «Vamos a ir poco a poco y según se de el rallye nos marcaremos unos objetivos u otros. Por el momento sólo pienso en hacerlo bien en el primer tramo, que no será fácil, y a ver qué sensaciones tenemos». En cuanto a la lluvia, el vasco asegura que «estoy acostumbrado y no me disgusta».

Ander Arana portará el número '2' junto a su copiloto Arkaitz Kobeaga, mientras que también cuentan con opciones de triunfo Antonio Sainz y Javier Martínez Cattaneo (Porsche 911 Carrera RS 3.0), Juan Carlos Fernández y Sergio Gallego (Peugeot 205 GTI) o José Antonio Zorrilla y Susana Vidal (Opel Ascona B 1900). Algo menos de chance tiene el vasco Miguel Otegui junto a Giovanni Breda (BMV 325 i), toda vez que la pasada campaña tuvo mejores resultados a bordo de un Porsche.

Mientras que los tramos de la mañana pueden ser más complicados por la lluvia, que provocará que los coches patinen mucho más, los de la tarde a buen seguro gozarán de más expectación entre los aficionados, pues son más proclives a dar pie a maniobras espectaculares.