AUTOMOVILISMO

Los fantasmas no se van de McLaren

Fernando Alonso, de espaldas, observa como retiran su coche de la pista. /  EFE
Fernando Alonso, de espaldas, observa como retiran su coche de la pista. / EFE

Una avería en el motor Renault, causada por una fuga de aceite, deja a Fernando Alonso prácticamente sin rodar durante la jornada de entrenos

D. S. DE CASTRO BARCELONA.

No es fácil encajar en una nueva casa. Quien haya tenido una mudanza con obra lo sabe: hay que adaptar las molduras, las puertas, las ventanas, ese mueble que raya el parqué, ese calentador que no funciona, ese grifo que gotea. En el caso de Renault y McLaren, está ocurriendo algo parecido: todo parece ir bien, hasta que no va bien porque no encaja.

La adaptación de la nueva unidad de potencia en el McLaren no deja de dar sustos. Si el martes era la batería la que dejaba tirado a Vandoorne, ayer fue un problema que suena a vieja excusa, porque ya les ocurría en los tiempos de Honda: una fuga hidráulica afectó al motor que, si bien no se rompió, obligó a cambiarlo de nuevas. El problema es que ese cambio destrozó los planes previstos y Fernando Alonso rodó mucho menos de lo que querría.

Fue un frenazo a las ilusiones de un Alonso que había comenzado el día muy fuerte. Antes de quedarse tirado en la curva tres del circuito catalán, Alonso había dado 47 vueltas en apenas dos horas. Había probado con neumáticos medios, blandos e hiperblandos, esos que le permitieron bajar a un 1.19.856 que ya es el mejor tiempo del corredor español en estos test. Todo pintaba a un día perfecto hasta que tuvo que retirarse después de que el MCL33 dejara un reguero de aceite.

Cuando el coche volvió a boxes, los ingenieros y mecánicos de la escudería de Woking encontraron lo que se temían. Una fuga de aceite, esa excusa tan manida pero que a veces es real, había provocado el abandono, lo que hacía obligatorio cambiar el motor entero si querían rodar algo ese día. Adiós no sólo a la mañana de trabajo, sino a buena parte de la tarde, que incluso sin el parón para comer obligó a los técnicos a trabajar a destajo para permitir a Alonso rodar un poco. Al final, con apenas 12 minutos para el banderazo final del día, pudo salir a rodar para completar 57 vueltas.

Inmediatamente después de la avería, Eric Boullier y Zak Brown, los máximos responsables de McLaren, convocaron a la prensa para poner tranquilidad sobre la mesa. O para vender la moto, depende de la perspectiva con la que se quiera mirar. «No está relacionado con el motor, sino con una pequeña fuga de aceite que ha provocado que el motor muriera», precisó Boullier.

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