fórmula 1

Hamilton, más favorito que nunca

Lewis Hamilton, en una carrera.
Lewis Hamilton, en una carrera. / Efe
  • Nadie duda del papel de favorito del británico, sin Nico Rosberg al lado, se siente más cómodo y liberado para conquistar su cuarta corona mundial

Lewis Hamilton ha comenzado 2017 como acabó 2016: al frente, y en un estado de forma que nadie duda. Más preparado que nunca, más favorito que nunca. El ritmo que ha mostrado el británico en los primeros días de la temporada deja buena muestra de lo que es capaz de hacer.

El tricampeón es consciente de que su imagen quedó muy tocada en un año como 2016. No despertó hasta que Rosberg había obtenido una ventaja tal que ya dejó de depender de sí mismo, y cuando le tuvo mano a mano, la mecánica cruel le dejó tirado. Hamilton, diez años después de su debut, vuelve a estar en condiciones de pelear no sólo por victoria o por podios, que eso es algo que se presupone de alguien que cuenta con una herramienta en sus manos como el mercedes W08, sino por ganar el Mundial por aplastamiento.

Entre el Hamilton que llegaba tímido a Valencia hace una década para debutar con el bicampeón Fernando Alonso de compañero al Hamilton que hoy mete mucho miedo a sus rivales parece que hay un abismo. Quien compare a aquel joven veinteañero con el treintañero que es hoy, diría que son dos personas absolutamente distintas. Lo único que mantienen en común: la mirada de 'killer'. Hamilton sabe que es muy bueno, y lo aprovecha para controlar el 'tempo' de cualquier sesión en la que participe. Los acordes que tocó en 2016 sonaban muy desafinados, pero todo apunta a que los instrumentos vuelven a estar afinados para deleitar a sus fans (y también a sus detractores) de una sinfonía con la que corone su cuarto Mundial, tercero con Mercedes.

La vuelta con la que sumó su 62ª 'pole' es prácticamente imposible de mejorar, según las simulaciones, con la actual normativa. Eso lo dice todo. Cuando se bajó del coche miró la tabla de tiempos, y sonrió para sus adentros más que hacia afuera. Le había metido a Sebastian Vettel y a su compañero Valtteri Bottas casi tres décimas. Como para no sonreír.

'Muay, thai' y preparación de astronauta

Hamilton empezó a trabajar desde antes de que acabara la temporada 2016 en esta campaña. Tenía varias cosas que mejorar, pero todas pasaban por un elemento clave: la concentración. El tricampeón había perdido el foco de lo que quería, su díscola vida personal le estaba pasando factura y se había quedado como convidado de piedra en el año de consagración de su enemigo más íntimo, Nico Rosberg.

Por eso pidió ayuda. El instituto Hintsa que creó el desaparecido Dr. Aki Hintsa le dio las herramientas en forma de un preparador específico con métodos importados de la NASA. El profesor Steven Lockley, neurólogo, le ayudó a modificar sus costumbres de descanso: desde cuánto y cómo debía dormir, hasta qué tipo de gafas de sol debía usar para que sus funciones mentales no se vieran afectadas en uno de los enemigos más fuertes de los pilotos: el jet-lag. El tratamiento al que fue sometido el británico en los últimos meses es el mismo que usan los astronautas antes de viajar al espacio.

Pero ahí no acabó la cosa. Para la preparación física, además de machacarse en el gimnasio como nunca, ha empezado a practicar 'muay thai'. El conocido como 'arte de los ocho miembros' es una de las disciplinas más completas que se conocen dentro del amplio espectro de las artes marciales. Equilibrio, concentración, fuerza, rapidez. estos son algunos de los aspectos que potencia este tipo de lucha y que le pueden venir muy bien para ayudar a Hamilton en la búsqueda de la cuarta corona.

Uno de los puntos concretos que quiere recuperar Hamilton es la primera operación de cualquier carrera: la salida. En 2016 perdió buena parte de sus opciones de victoria en bastantes más carreras de las que hubiera deseado por no haber realizado la arrancada de manera correcta, y por eso, según sus palabras, han hecho durante esta pretemporada «todo lo que estaba en nuestras manos». Si consigue afinar ese defecto, será imparable. Ferrari mediante.