Hora de afinar los instrumentos en Montmeló

La 'papaya mecánica' empezará hoy a despejar interrogantes. /  AFP
La 'papaya mecánica' empezará hoy a despejar interrogantes. / AFP

La pretemporada arranca en el Circuit de Catalunya, con Fernando Alonso al volante del nuevo McLaren MCL33

D. SÁNCHEZ DE CASTRO MONTMELÓ.

Se acabó el momento de presentaciones, fotos de estudio, días de filmación limitados, nervios, papeles y teorías: comienza la pretemporada 2018 de Fórmula-1. Como en los últimos años, el Circuit de Barcelona-Catalunya se convierte en el centro del automovilismo mundial durante dos semanas, en las que las diez escuderías que tomarán contienda en la campaña que arrancará en el Gran Premio de Australia van a comprobar si el trabajo realizado en estos meses de invierno en la fábrica han dado su fruto.

Hay muchos factores que hacen de esta pretemporada uno de los puntos más interesantes del año deportivo en la F-1. En primer lugar, porque sirve para poner en un primer mapa dónde están todos los coches en el mapa. No es que sea determinante, ni mucho menos, pero sí muestra unas líneas maestras sobre las que se pueden empezar a hacer previsiones.

Nada hace pensar, por ejemplo, que Mercedes no sea de los que más kilómetros haga (que es lo que realmente marca la diferencia en estos test), pero todavía hay dudas de dónde estarán otras escuderías. ¿En qué punto se encuentra Red Bull? ¿Está Ferrari, cuyo SF17H es tan distinto al Mercedes, en condiciones de cambiar el rumbo de los últimos años? ¿Y McLaren y su nuevo motor Renault? ¿Y la propia Renault?

Una de las principales novedades de los monoplazas de este año, el halo, tuvo su embrión en unos test de pretemporada en Montmeló, en 2016. El accidente que acabó costándole la vida a Jules Bianchi fue determinante para que la FIA y los equipos se pusieran manos a la obra para diseñar un elemento de seguridad para las cabezas de los pilotos. Tras muchos ensayos, pruebas, discusiones y dudas, finalmente los diez coches de la parrilla lo montarán.

Los pilotos se han resignado a usarlo y de manera pública ya no lo critican. «Criticarlo está ya pasado. Si salva una vida en diez años, todo el mundo lo agradecerá», argumentaba un Carlos Sainz que, como otros, lo olvida en cuanto se monta. «Estoy seguro de que pronto se olvidará y, de nuevo, hay que recordar que es un elemento de seguridad, una protección para la cabeza de los pilotos, así que no debería haber debate alguno», defendía Fernando Alonso, que lo probó en el circuito de Los Arcos, en Navarra.

Más allá de su estética, puede ser un elemento muy a tener en cuenta a la hora de modificar la aerodinámica del coche. El Mercedes W09, por ejemplo, ya tiene instalado en el halo unos pequeños alerones en la parte superior para aprovechar el flujo de aire.

Turno para el asturiano

Fernando Alonso será el primero en ponerse al volante del MCL33. Las expectativas en torno al nuevo McLaren, al que ya se le ha bautizado como la 'papaya mecánica' por su color, son muy altas, si bien desde Woking quieren ir poco a poco. Saben que el motor Renault es más competitivo que el Honda y se dedicarán fundamentalmente a ensayar vueltas y vueltas antes de ponerlo al límite. El asturiano rodará hoy y el miércoles, cuando además coincidirá con un Carlos Sainz a ratos.

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