Liébanas y Alonso vencen en Salinas

El Jaguar MKII de Ángel Liébanas y Eva Alonso, ganadores del IV Rallye Caja Rural. /  MARIETA
El Jaguar MKII de Ángel Liébanas y Eva Alonso, ganadores del IV Rallye Caja Rural. / MARIETA

La pareja, tercera la pasada edición, consiguió el triunfo en el IV Rallye Caja Rural a bordo de un precioso Jaguar MKII

SANTY MENOR AVILÉS.

Ángel Liébanas y Eva Alonso se quitaron la 'espinita' del año pasado y consiguieron subirse en lo más alto del podio de la cuarta edición del Rallye Caja Rural Automóvil Club del Noroeste para vehículos pre72. Si en enero de 2017 apostaron por un Alfa Romeo Spider, el automóvil que les llevó al triunfo ayer fue un precioso Jaguar MKII, cuyo motor se pudo escuchar por los tramos de Piniella, Endesa, Fombona, Arlós, Quinzanas, El Mirador y Sandamías.

Completaron el podio de la clasificación general los equipos compuestos por Pablo López y Vidal Alonso (Seat 124 Sport 1.800) y por Benjamín López y Eva Bernárdez (Morris Mini 1.275).

Los vehículos se dividieron en cuatro categorías, las tres primeras para vehículos pre72, y la última para los posteriores a 1972 que participaron en la prueba. Los podios de las cuatro categorías o divisiones los formaron los siguientes equipos: en primera Ángel Liébanas y Eva Alonso (Jaguar MKII), José Carlos López-Fanjul y Cecilia Álvarez (Austin-Healey 3.000) y Ignacio José Díez y Miguel Ángel Fernández (Chevrolet Master de Luxe); en segunda José Campón y Luis Faes (VW Karmann Ghia), José María Erimias y Juan Antonio Gomila (VW Escarabajo Cabrio) y Pablo Miranda y David Feito (VW Escarabajo); en tercera Pablo López y Vidal Alonso (Seat 124 Sport 1.800), Benjamín López y Eva Bernárdez (Morris Mini 1.275) y Santiago Figaredo y Alfonso Figaredo (Mini Cooper), ganadores absolutos de la pasada edición; y en cuarta Pablo López y Juan Carlos Baragaño (Ford Escort RS 2.000), Sergio Menéndez y Alejandro Martínez (Ford Escort RX3i) y Víctor Menéndez y Noelia Suárez (VW Golf GTI).

En total participaron 83 equipos con pilotos y copilotos procedentes de Asturias y de comunidades vecinas como Cantabria, y afortunadamente la climatología respetó y, a pesar de la lluvia, que fue muy leve, no se tuvo que lamentar ningún incidente, más allá de las habituales retiradas por motivos mecánicos. «Siendo en enero, intentamos que las carreteras por las que pasamos no sean muy peligrosas», explicaba ayer Fermín García, uno de los patrocinadores. La prueba tuvo, en su salida y meta, el marco incomprable del Mar Cantábrico que ofrece la playa de Salinas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos