Piloto y alto ejecutivo en el circuito de Daytona

Fernando saluda a los aficionados antes de comenzar la prueba. /  EFE
Fernando saluda a los aficionados antes de comenzar la prueba. / EFE

Fernando Alonso debuta en la carrera de resistencia por su buena sintonía y los vínculos comerciales con el CEO de McLaren y quiere correr en Le Mans

J. C. CARABIAS MADRID.

A medida que el carnet de identidad traza líneas de jubilación en el horizonte, la actividad profesional y empresarial de Fernando Alonso (36 años) se acentúa. Lejos de dedicarse a la vida contemplativa o a disfrutar de los muchos millones que ha ganado en 17 años de andanzas por la Fórmula-1, el piloto de Oviedo despliega el periscopio y asume nuevos retos.

Después de 33 años conduciendo monoplazas, ayer se estrenó en una modalidad del automovilismo, las carreras de resistencia. Lo hizo en las 24 Horas de Daytona, prueba singular en Estados Unidos y desconocida en España. Un día al volante de un coche en un certamen por equipos: tres pilotos al mando de un vehículo preparado para la supervivencia que buscan un objetivo: recorrer más kilómetros que los demás adversarios. El asturiano corre su primer maratón, sobre todo, por la buena sintonía que tiene con su jefe en McLaren, Zak Brown, los acuerdos comerciales que le procuran futuro empresarial y porque tiene entre ceja y ceja ganar las 24 Horas de Le Mans.

En la veteranía deportiva, Alonso se exige más al cuerpo. Además de liderar el proyecto de McLaren en su esperada fusión con Renault en 2018, dirige el museo y kárting que lleva su nombre en Asturias, lanzó la marca de ropa Kimoa de venta online y ha promocionado la creación de un equipo de F-1 en eSports (competición de videojuegos con pilotos especializados en simuladores). Sin un fin de semana libre en la agenda más apretada de su vida, exprime su experiencia deportiva en las carreras de resistencia. Debuta en las 24 Horas de Daytona con la mente puesta en su plan perfecto: ganar un día las 24 Horas de Le Mans, prueba que colme la triple corona (Le Mans, 500 Millas de Indianápolis y el Gran Premio de Mónaco de F-1 que ya tiene en su poder).

Su presencia desde el pasado martes en las 24 Horas de Daytona obedece a la química cordial y fructífera que ha establecido con Zak Brown. Ha conectado con el empresario estadounidense que ejerce como CEO de McLaren. Brown es, como Alonso, un hombre de las carreras de coches. Antiguo piloto que concursó en todo tipo de competiciones automovilísticas y que, a los 46 años, se ha convertido en un próspero magnate de la industria. Fundó hace 22 años Just Marketing International, una compañía de múltiples ramificaciones en el deporte del motor que incluye un equipo, United Autosports, habitual pasajero de las 24 Horas de Daytona con el que Alonso competirá en esta prueba.

Fernando ha tenido buena relación con algunos de sus jefes de equipo en la F1. Flavio Briatore, el primero en la lista, fue su mánager, consejero y hombre de confianza. Stefano Domenicalli, en Ferrari, está en su lista de amistades. Zak Brown va por el mismo camino en lo relativo a filias.

Cena en Singapur

Brown, Alonso y Luis García Abad, la mano derecha del piloto ovetense, cenaban a finales de noviembre en el hotel Hilton de Singapur, durante el transcurso del gran premio de la ciudad-estado asiática. En un momento de la conversación, surge la propuesta. «¿Y las 24 Horas de Daytona?», preguntó Brown. Alonso examinó la propuesta, consultó su tablet y no contestó al instante. «Déjame que lo mire». Comprobó de inmediato que las fechas cuadraban con su agenda repleta de actos en 2018, el 27 y el 28 de enero, periodo de vacaciones para él en el F-1, y un fin de semana de toma de contacto con el coche a principios del mismo mes.

El plan cobró fuerza porque no había choque de fechas con la F1 y porque el mejor consejero de Alonso para esta prueba es uno de sus mejores amigos desde hace casi treinta años. El asturiano llamó a Antonio García, madrileño que fue su compañero de vivencias por los circuitos urbanos de los años 80 y 90 por todo el territorio español y que no pudo, como él, alistarse en la F-1. Antonio García se especializó en pruebas de resistencia. Ha ganado las 24 Horas de Daytona en una de las categorías establecidas para las distintas modalidades de coches.

Mundial de videojuegos

La relación con Brown ha desembocado en nuevos proyectos empresariales para Alonso. Logitech, la multinacional de informática que patrocina a McLaren, es uno de los impulsores del mundial de carreras de eSports. Le propuso a Alonso entrar en ese mundo y por ahí surgió el equipo FA Racing G2. Alonso corre en Daytona con los Ligier SJ P217 del equipo de Brown, United Motorsports, y los lazos comerciales se han estrechado en materia de publicidad. El piloto español luce en su gorra y en su mono Kimoa, la empresa de su propiedad de venta de ropa y complementos por internet.

En teoría, sería una sorpresa mayúscula que Fernando Alonso ganase esta carrera. Salió el decimotercero con compartiendo coche con Hanson y Lando Norris. Pero es una prueba similar en cierto modo a las 500 Millas de Indianápolis, de constantes reagrupamientos del pelotón por la aparición del coche de seguridad.

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