El Comercio

«Es increíble jugar en la pista central del Flushing Meadows»

García-López salva una bola, con Pablo Carreño atrás.
García-López salva una bola, con Pablo Carreño atrás. / AFP

Pablo Carreño, pese a la derrota, estaba feliz a la conclusión del encuentro en el que estaba en juego el título de dobles del US Open: «Ha sido increíble vivir esta final contra Murray y Soares, aunque soy consciente de que nos falta un pasito más para ganar un torneo como este, pero creo que ya es bastante estar aquí», afirmó.

Al gijonés le impresionó «jugar en la pista central del Flushing Meadows, porque ha sido una bonita sensación ante dos jugadores de muchísimo nivel ante los que lo hemos intentando».

Reconocía el gijonés que «estuvo complicado, pero Guillermo y yo lo intentamos en todo momento y cada vez valoramos haber llegado a este partido que significa un título tan importante».

En un análisis más profundo del partido, Carreño explicó a EL COMERCIO desde Nueva York que «hoy (por ayer) no hemos jugado nuestro mejor encuentro, pero tuvimos oportunidades que nos ha costado mucho hacerlas».

Y es que, añade el asturiano, «no podemos olvidar que ellos son grandes jugadores, que ocupan los puestos cuarto y quinto del mundo, que además lo han hecho muy bien».

También destaca que «no fue nuestro mejor día y con rivales de tanto nivel es aún más difícil poder conseguir la victoria».

No obstante, Carreño puso de relieve que «la derrota no duele tanto si se tiene en cuenta el gran mes que llevo de resultados y es para estar satisfecho».

El jugador forjado en el Grupo Covadonga, donde se vivió estos dos últimos días con intensidad el éxito de haber alcanzado la final de un Grand Slam, celebró ayer con su entrenador Samuel López y su mánager Albert Molina la consecución de la bandeja de plata conseguida ayer en Nueva York. Desde la ciudad estadounidense pondrá hoy rumbo a Barcelona, donde se entrenará esta semana antes de afrontar la gira asiática y europea de final de temporada.