El Comercio

Camino de la octava final

Pablo Carreño, a la derecha, con el polaco Fyrstenberg, en el partido de cuartos del torneo de Chengdu.
Pablo Carreño, a la derecha, con el polaco Fyrstenberg, en el partido de cuartos del torneo de Chengdu. / OPEN DE CHENGDU
  • El gijonés, que juega en el torneo chino con el polaco Fyrstenberg, dice que el canadiense y el sueco «ganaron dos duros partidos»

  • Carreño se mide hoy Shamasdin y Siljestromes en las semifinales de Chengdu

Carreño está a las puertas de su octava final en este 2016 de ensueño para el gijonés. De forma injusta se fue en el cuadro individual en el Open de Chengdu contra el chipriota Bagdatis, en un duelo igualadísimo de tres 'tie break'. Pero en el de dobles quiere llegar lo más lejos posible en este torneo chino.

Desde que se plantó en la final del US Open con Guillermo García-López de compañero, parece que no tiene límites. El gijonés no quiere irse de vacío de Chengdu, ciudad conocida por ser un importante centro de recuperación del oso panda, y con el polaco Fyrstenberg como compañero se ha plantado sin hacer mucho ruido en las semifinales del torneo chino. Ambos derrotaron en la anterior ronda a Dusan Lajovic y Joao Sousa en apenas 60 minutos: 3-6 y 4-6.

La temporada de Carreño en dobles, modalidad en la que está entre los 30 mejores del mundo, es una de las notas más positivas del año. Se ha mostrado como la gran revelación. «Me he sorprendido a mí mismo», comentó en varias oportunidades el asturiano.

Desde que el 7 de febrero ganó su primer título ATP con Guillermo Durán, cuando venció en el Open de Quito a los brasileños Thomas Bellucci y Marcelo Demoliner, su carrera ha sido meteórica en la competición de duplas.

En caso de vencer hoy al canadiense Adil Shamasdin y al sueco Andreas Siljestrom, sería la quinta final por parejas. «No será fácil porque vienen de ganar a dos buenas parejas», comentó el gijonés a EL COMERCIO. Carreño se encuentra muy animado al tener un día de descanso tras el partido de cuartos de final celebrado el pasado jueves. «La verdad es que me entiendo muy bien Fyrstenberg, que posee un buen ránking y me pidió jugar con él al no estar aquí Guillermo», matizó.

El gijonés, el único español junto a Nadal que ganó este año en individual y en dobles, quiere seguir hoy haciendo historia, por lo que se vaciará en la pista del torneo chino.