El Comercio

El grupista se acerca al 'top 30' en 'singles' y alcanza el puesto 27 en dobles

Pablo Carreño no para de escalar posiciones en la clasificación mundial de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP). Desde 2013, cuando pasó del puesto 715 al 66, lo que le valió para recibir el premio al mayor progreso del año, la ascensión del gijonés ha sido permanente. En el ejercicio siguiente rondó ya el puesto 50 ATP y alcanzó posteriormente en 2015 la posición número 49.

Pero, sin lugar a dudas, el salto mayor se ha producido durante el presente ejercicio, especialmente tras el Open USA, un Grand Slam en el que se proclamó subcampeón y en el que subió 31 puestos en dobles y llegó al puesto 39 en individuales.

En el último tramo de la presente temporada, el gijonés se ha consolidado como el jugador revelación, con su primer título en individual en Winston Salmen y ahora tres finales seguidas, que le han reportado su segundo título en dobles y el tercero de su carrera.

Tras ganar a Tomic (22 ATP) y a Gasquet (17 ATP), y ponérselo difícil a Raonic (6 ATP), Carreño estará entre los 35 mejores del planeta en 'singles', mientras que con esta victoria con Nadal alcanzará en dobles el puesto 27, a falta de que la ATP lo confirme hoy de forma oficial.