El Comercio

«Despertar en casa y conocer mi mejor ránking mundial es algo que no tiene precio»

Pablo Carreño, en la hemeroteca de EL COMERCIO señala en un globo terráqueo Australia, donde tiene previsto iniciar la próxima temporada.
Pablo Carreño, en la hemeroteca de EL COMERCIO señala en un globo terráqueo Australia, donde tiene previsto iniciar la próxima temporada. / P. CITOULA
  • Pablo Carreño Busta, Tenista profesional número 30 del mundo

  • «Estoy cerca de Feliciano y Ramos y voy a trabajar duro para aproximarme el próximo año a Nadal, Ferrer y Bautista, que están más arriba»

Pablo Carreño (1991) se siente feliz en la llegada a su Gijón natal. Ayer, al despertarse, conoció una inesperada noticia: acaba el año como el jugador número 30 del mundo, su mejor ránking. El gijonés confiesa que tenía muchas ganas de llegar a casa para disfrutar de la familia. De 2017 desvela que espera estar más cerca de los mejores del planeta y que su primer torneo será en Aukland o en Sydney. Su nueva clasificación le permitirá ser cabeza de serie en los grandes torneos y tener opciones de seguir su escalada para instalarse definitivamente en la élite.

Estrenar su mejor ránking y además hacerlo en casa. ¡Mejor imposible!

Cuando me desperté hoy (por ayer) supe que había conseguido mi mejor ránking. ¡Y estaba en casa, a donde no venía desde agosto! Esto no tiene precio. ¡Es increíble! Además, tengo ahora dos semanas para descansar, desconectar por aquí y disfrutar de la familia. Creo que me lo merezco, porque la temporada ha sido muy dura, aunque muy bonita por los resultados y ahora toca preparar con ilusión la próxima.

¿Dedica a alguien en especial esta clasificación y los cuatro títulos?

A todos los que me han apoyado durante toda mi trayectoria, no solo este año, sino desde que empecé. Está claro que la Academia de Ferrero, con Samuel López y César Fábregas, que son mis entrenadores, fueron determinantes en mis excelentes resultados. A ellos especialmente les agradezco mucho todo lo que me han ayudado y espero seguir con ellos trabajando otro año. También, obviamente, doy las gracias a mi preparador físico Walter Navarro, que está en San Cugat, pero sobre todo a mi familia, que estuvo conmigo en lo bueno y en lo no tan bueno.

¿Quién ha sido el primero en felicitarle hoy?

Pues mis entrenadores Samuel y César, con los que tengo un chat, pero después han sido muchísimas las personas que me dieron la enhorabuena. También toda la gente de Gijón y de Asturias que me sigue, que me manda mensajes de ánimo, que son muchísimos. Y el Grupo Covadonga, que me hacen sentir estupendo y me facilita las cosas para entrenarme siempre que vengo. Y saben que soy grupista y me siento grupista, aunque no pueda estar por aquí, pero espero seguir dando alegrías el próximo año.

Nadal, Ferrer, Bautista, Ramos, Feliciano y Carreño los primeros españoles del ránking mundial

Es una satisfacción, porque España tiene muy buenos jugadores en el 'top' 50 y 100, y no es fácil estar ahí muy cerca de Feliciano y de Ramos. Nadal, Ferrer y Bautista están un poquito más arriba, pero el objetivo en 2017 es estar ahí con ellos.

¿Este ascenso le supodrá una mejorar con sus patrocinadores?

En el deporte cuantos mejores resultados haces más gente se fija en tí, porque hay mayor repercusión y los patrocinadores se suman. Aunque los necesitas más cuando estás en tus comienzos, siempre son bienvenidos. De momento tengo a Joma como marca de ropa y a Wilson como marca de raquetas, así como Peugeot y relojes Bovet. Mi mánager, Albert Molina, me lleva todos estos asuntos y si alguno más se quiere unir, estaremos encantados de llegar a un acuerdo.

¿Entonces, 2017 lo afronta ahora de una manera muy distinta?

Con el ránking que tengo entro en todos los torneos del año y puedo ir de cabeza de serie en muchos de ellos, lo que en principio te facilita mucho las primeras rondas. Este año el objetivo era meterme entre los mejores y el próximo es dar el salto final para estar muy cerca del mejor.

¿Ser cabeza de serie en Australia parece ya asegurado?

Sí, por supuesto, ya que incluso esta última semana del año ascendí un puesto. Ya estoy en el 30, algo impensable a principios de año.

¿Introducirá algo nuevo en el calendario del próximo año?

Este año fue diferente por la celebración de los Juegos Olímpicos, que trajo como consecuencia una semana más de competición y hubo que jugar todo un poquito. En 2017 las giras van a seguir siendo las mismas. Seleccionaré algunos torneos y quizá jugaré alguno menos en función de los resultados. Pero también hay que cuidar el aspecto físico, porque quedan muchos años de carrera.

¿Dónde tiene previsto empezar en 2017?

Iniciaré la temporada casi con toda probabilidad en la segunda semana del año en Auckland o en Sydney, pero lo decidiré un poco más adelante. Luego mi primer gran torneo será Australia.

Y ahora unas vacaciones más que merecidas.

Después de diez meses a todo ritmo me toca por fin descansar, porque además me lo he ganado. Ha sido un gran año y hay preparar con fuerzas un ilusionante 2017.

¿Cuándo tiene previsto volver a los entrenamientos?

En quince días comenzaré la preparación para hacer primero tres semanas en Barcelona y otras cuatro en Villena en la academia, para luego venir en Navidades a Gijón y encarar el año con fuerza.

¿Habrá alguna novedad en la preparación?

Siempre he tenido problemas para coger peso, pero este año solucioné el problema y espero estar mejor a todos los niveles la nueva temporada con uno 76 o 77 kilos. Además he madurado como persona y el cuerpo me ayuda a competir más semanas con unas excelentes condiciones físicas, por lo que también tengo que cuidar la alimentación y la preparación.

¿Cuántas horas dedica al día un tenista profesional?

En pretemporada hago mucho físico. Suelo entrenar tres o cuatro horas en el gimnasio, además de otros ejercicios que completo con una hora y media o dos de tenis. Pero a medida que se acerca el momento de jugar los torneos con cinco sets, el número de horas solo con la raqueta puede ser hasta de cinco.

¿El número uno de Murray le ha sorprendido?

Al principio de año veía muy superior a Djokovic y parecía que iba a seguir como número uno. Pero sí es verdad que Murray ha dado un extra de sí mismo, subió su nivel y mantuvo una buena regularidad. Pero esto es bueno, porque ahora habrá una bonita lucha por el primer puesto, lo que puede ser un atractivo para los aficionados.

Nadal, con el que tiene una gran amistad, ¿qué consejos le suele dar?

Tengo la suerte de tener muchos amigos en el circuito, pero Nadal no es precisamente uno cualquiera. Para mí es uno de los mejores de la historia y el deportista español más destacado de todos los tiempos. Me aconseja en los entrenamientos y en algunos de los partidos que hemos jugado. Es una suerte tenerlo de compañero, porque desde que fui de 'sparring' a una Copa Davis hace años todo han sido ayudas por su parte. Desde el primer momento hubo una gran sintonía y se agradece muchísimo.

¿Qué le ha dicho Juan Carlos Ferrero, director de la academia en la que se entrena, de su gran año?

Estoy contentísimo de haberme incorporado a su escuela, en la que se preocupa por todos los jugadores En mi caso, él vio que podía dar un salto importante de calidad. Me ha guiado, me dio consejos que resultaron muy valiosos y siempre me manda mensajes de ánimo cuando las cosas no han ido tan bien.

¿Dicen que a sus 25 años representa el futuro relevo del tenis español?

Es verdad que últimamente cuesta que salgan nuevos jugadores y que aparezcan por el circuito. Soy casi el más joven de los 100 primeros y quizás este año, por mis buenos resultados, la gente confía más en mí y ve ese relevo generacional que puede llegar conmigo. Ojalá sea yo uno de ellos. Pero va ser complicado repetir en los últimos años las cinco Copas Davis, las victorias de Nadal, Ferrer y Moyá en los Grand Slam. O los brillantes resultados de segundas armas como Robredo y Costa, que han estado entre los seis mejores del mundo.

¿Al margen del tenis tiene otra dedicación o estudios?

Los estudios de momento están aparcados, porque es muy difícil compaginar esta profesión en la que hay que visitar un lugar del mundo cada semana y estar concentrado al 100% en lo que haces.

¿Tiene algún tipo de distracción a lo largo del año durante tantos viajes por los distintos continentes?

Me llevo el ordenador, la tablet y el teléfono conmigo, por lo que así miro lo que pasa en el mundo y lo que hace mi Sporting, que este año no hace más que darnos disgustos. Pero hay que confiar en el equipo. Me gusta estar informado en todo momento, aunque hay países como China en los que el uso de la red es limitado.

¿Acostumbrarse a los horarios en tantos lugares del mundo le resulta difícil?

A veces es complicado, porque sales de un torneo y hay que coger un avión o un tren para ir a jugar a otro lado. Después de ganar con Nadal en Beijing casi lo pierdo.

¿Y su conocida pasión por el Sporting?

Es una de mis válvulas de escape y siempre que puedo lo veo. Me gusta también jugar al fútbol con mis amigos, pero últimamente el tiempo es limitado para mí.