Nadal barre a Del Potro e intentará vengar al gijonés en la final

Nadal celebra el triunfo en semifinales.
Nadal celebra el triunfo en semifinales. / REUTERS

El español jugó un tenis excepcional después de perder el primer set ante el argentino

M. G. NUEVA YORK.

Imperial es su victoria. Ese es Rafa Nadal. El español superó en cuatro sets a Juan Martín del Potro (4-6, 6-0, 6-3 y 6-2) y se mete en su cuarta final del Abierto de los Estados Unidos. El dos veces campeón (2010 y 2013), peleará en la final con el sudafricano Kevin Anderson, con el que mantiene un balance de cuatro victorias y cero derrotas. La última de ellas, en el pasado Conde de Godó, cuando Nadal, le sometió en dos parciales. Antes de eso, victorias en París, Australia y Canadá, solo cediendo un set en la capital francesa. Intentará el manacorense vengar a Carreño, víctima del sudafricano en las 'semis'.

Nadal buscará su 16° 'Grand Slam' en Nueva York tras conectar cuarenta y cinco golpes ganadores, en un partido en el que supo cómo variar entre la defensa y el ataque y el saque y la volea. El zurdo de Manacor se apuntó veinte errores no forzados y concedió más de veinte «winners» en un partido de un set de duración, por la consistencia del argentino.

El balear destrozó a Del Potro, y lo agotó hasta reducir a una 'Torre', que intentó lanzar derechas impecables, pero ante un balear que devolvió todo lo que le era posible. En un primer set nervioso, en el que Nadal falló más de la cuenta, Del Potro aprovechó la inercia, e infligió el mismo castigo que ante Federer en cuartos. El de Tandil atacó desde la derecha y consiguió doce golpes ganadores que le repercutieron en una rotura y en el posterior «break» a favor.

Ahí, Nadal respondió con fortaleza. Eso exhibió un Nadal, que lejos de achicarse, luchó contra viento y marea para mostrarle a Del Potro que su partido, no sería una réplica de las semifinales en los Juegos Olímpicos. Por entonces, el balear cedió en el desempate del tercer set.

El manacorense atacó desde el principio y castigó el débil revés del sudamericano, por lo que pronto consiguió una ventaja de 4-0, que hizo presagiar un rápido deselance.

Del Potro se quedó sin poder de reacción y mostró las costuras de días pasados. Un revés a dos manos vulnerable y un físico desfasado, que provocaron al Nadal más temible. El zurdo, mostró sus mejores armas vestido de negro, como en su primera victoria en 2010, y sintetizó a un rival, que una vez más, quedó por detrás de las expectativas.

Con el segundo parcial (6-3) y el tercero en el bolsillo (6-2), Nadal levantó los brazos al aire como siete años atrás, en señal de victoria y de reto, ya que el balear, suma más de tres años sin conquistar un título en pista dura. El mallorquín cerró el partido con un «passing» y se cita con Anderson en la final.

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