El Comercio

Darío Rodríguez del Amo, en uno de los surtidores de la gasolinera que tiene en Ceares (Gijón).
Darío Rodríguez del Amo, en uno de los surtidores de la gasolinera que tiene en Ceares (Gijón). / J. PAÑEDA

«Una gasolinera 'low cost' es como si cualquiera usara dinamita»

  • «Que digan la verdad. El precio se pone en función de la calidad y nuestra gasolina y la suya no se pueden comparar»

  • Darío Rodríguez del Amo Pte. Asociación de Estaciones de Servicio de Asturias

Darío Rodríguez del Amo, presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Asturias desde 2009, no ahorra críticas hacia las gasolineras llamadas 'low cost', aquellas que no tienen ningún tipo de personal. Propietario de una estación de servicio en Cerdeño (Oviedo), alquilada a Repsol, y otra en Ceares (Gijón), no solo cree «una locura» que nadie controle el uso de los carburantes, sino que defiende también que sean profesionales los que llenen los depósitos de los vehículos.

Se está tramitando en Asturias una ley para regular las gasolineras 'low cost'.¿Se han encontrado con sensibilidad por parte del Principado?

A la ley le falta poco. El consejero, antes de que ocupara el cargo, durante la campaña electoral, ya me aseguró que estaba de acuerdo con nosotros en todo y que quería zanjar este tema. La ley se impulsó en muchas comunidades desde la Confederación Nacional, que agrupa a todas las asociaciones de estaciones de servicio de España, con los sindicatos y otras organizaciones como las de discapacitados. Se vio que esto era un problema grave. El objetivo es que ninguna gasolinera se quede desatendida.

Según el presidente de la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas, Manuel Jiménez Perona, Asturias es de las comunidades que ofrece precios más caros antes de impuestos por culpa de que apenas hay gasolineras 'low cost'.

Eso es una tontería. Que diga la verdad. El precio se pone en función de la calidad y las gasolineras de bandera no podemos ofrecer productos básicos como hacen ellos, que incluso aditivan directamente en las propias estaciones de servicio. Esto es como el vino, ¿vale igual un cosechero que un gran reserva? No, porque la calidad no es la misma. Su gasolina y la nuestra no se pueden comparar. Las grandes petroleras cuidan de manera extraordinaria los productos. En el mercado hay carburantes más baratos, pero no son lo mismo. Creo que alguna petrolera árabe tiene interés en abrirse camino y se apoya en esto. Además, las ganancias del carburante son limitadas. Nuestro negocio también es el lavado, la tienda, el bar... El beneficio del litro de gasolina es pequeño y se aplican descuentos que no están en el monolito.

¿En qué se diferencian los carburantes de unas y de otras?

Hay muchos automóviles que tienen problemas importantes de tipo mecánico por cargar en estaciones desatendidas. Hasta tenemos un cliente que vende coches de segunda mano y solo mantiene la garantía de un año si se carga en ciertas gasolineras. Además, su producto, al ser básico, gasta más por cada cien kilómetros y eso no se dice. Lo que se ahorra en el precio se gasta en el consumo. En vez de ganar, incluso se pierde.

Para demandar que no haya estaciones de servicio sin personal argumentan también problemas de seguridad. ¿En qué consisten?

Una gasolinera es una actividad considerada peligrosa. Hay que tener sumo cuidado con cantidad de aspectos. En una estación desatendida, por ejemplo, puede llegar una persona y cargar 400 litros de gasolina para hacer un atentado. No hay control. Si una persona pide esa cantidad en mi gasolinera hay una limitación, le tengo que pedir que lleve un vehículo especial, que tenga un carné de transportes peligrosos y darle un papel que ponga para dónde la lleva y que le puede pedir la Guardia Civil.

¿Hay problemas con la manipulación de la gasolina por parte de los usuarios?

Todos los días se derrama gasolina. Nosotros tenemos la obligación de limpiarla de forma inmediata porque si viene un coche de alta gama caliente se puede incendiar y provocar una deflagración. Si hay alguna anomalía en una gasolinera desatendida, ¿a quién se reclama? Por otro lado, a los discapacitados hay obligación de atenderlos. Para eso se necesita que haya alguien.

¿Qué le diría entonces a los responsables de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que en un informe defiende la expansión de las 'gasolineras fantasma'?

Nosotros no tenemos nada contra la competencia, pero sí contra algo que atenta contra la comunidad. Competencia tenía que meterse en sus asuntos, que es la competencia, pero que no se meta con la seguridad y la higiene en el trabajo. Esto es como si cualquiera usara dinamita. El Estado debería prohibir incluso el autoservicio porque se manipula un producto peligroso sin la preparación adecuada. ¿No se pide formación para manipular alimentos?

¿Ya ha habido accidentes?

Sí los ha habido. En Cataluña, en Cantabria... Si no hay más es porque este tipo de gasolineras aún no tienen mucha implantación en España. A la gasolinera llega gente fumando, llegan borrachos que pueden provocar un problema grave. No estamos hablando de chocolatinas, sino de un producto altamente peligroso. El día que haya un gran accidente o un atentado, ¿quién será responsable? Los que lo han autorizado.

También advierten de que estas gasolineras destruyen empleo...

Los negocios no son solo ganar dinero, sino para crear actividad industrial y puestos de trabajo. De la gasolinera de Ceares viven doce familias. Yo ni he querido un autoservicio. Una estación 'low cost', solo con unos surtidores, puede salir por 200.000 euros de inversión, pero una como la mía de Gijón no se hace por dos millones.

En Asturias, por el momento, solo hay tres estaciones de servicio de este tipo. ¿Cuál es el motivo?

Supongo que porque hay limitaciones y porque nadie se plantea inversiones cuando saben que va a haber una reacción en contra. Nosotros vamos a pleitear, nadie nos va a amilanar. Además, no se puede plantear que haya igualdad en el negocio si a nosotros nos exigen otras condiciones.

En España solo hay un 5% de gasolineras de este tipo, cuando en países como Dinamarca o Suecia superan el 60%. ¿Es imparable la tendencia?

No tenemos que hacer lo que se hace en otros sitios, sino lo pertinente. Puede que allí lo hagan mal. También en otros sitios dejan a los coches ir a la velocidad que quieran o en Estados Unidos tener armas.

¿Qué otros problemas afectan al sector?

Hay un problema de futuro. Es fácil que en poco tiempo se funcione con productos alternativos como hidrógeno, energía de fusión o fisión y eléctrica. Yo ya tengo una 'electrolinera', pero tiene muy poca actividad. No es todo tan fácil como ponen en la publicidad.