El Comercio

Ángela Santianes, ayer, en su despacho en DuPont.
Ángela Santianes, ayer, en su despacho en DuPont. / P. CITOULA

«Hace bastantes años que Asturias supera los objetivos que se marcan»

  • Ángela Santianes, Presidenta de DuPont en España y Portugal

  • «Cuando miremos hacia atrás diremos, ¡Dios mío qué suerte haber participado en una transformación como la que supone la fusión con Dow Chemical!»

Ángela Santianes no esperaba tener la posibilidad de volver a casa y menos de hacerlo como presidenta de DuPont en España y Portugal, pero la jubilación de su antecesor, Enrique Macián, le abrió una puerta que le parece «fantástica». Esta langreana lleva 27 años en la multinacional, en la que entró poco antes de que se asentara en Asturias, y con ella ha recorrido medio mundo en distintos puestos de responsabilidad: de Barcelona a Estados Unidos pasando por un breve periodo en el Principado, Puerto Rico o su último destino, Ginebra. Ingeniera química por la Universidad de Oviedo, asegura que no se ve como jefa, sino como una persona a la que se le da bien coordinar a los demás y ayudar a que se entiendan y colaboren. «Yo hubiera sido feliz trabajando como ingeniera en la planta», afirma, pero «las cosas fueron saliendo bien y una cosa llevó a la otra». De hecho, cree que la filosofía que ha dirigido su carrera es la de intentar crecer como persona y pasarlo bien en el trabajo. «La vida son cuatro días y si te diviertes las cosas salen mejor», defiende.

¿Con qué expectativas regresa a Asturias?

No me pongo muchos objetivos. Trabajo en el día a día, en ver dónde están las oportunidades y ver qué puedo hacer yo para ayudar a que las cosas mejoren. Asturias es uno de los complejos de referencia, uno de los mejores emplazamientos que tenemos, sino es el mejor, pero cuando estás aquí ves que hay cantidad de cosas en las que podemos mejorar y lo que yo pueda hacer para que seamos todavía mucho mejores... Espero que Asturias siga estando en el mapa por muchos años.

¿Cuáles son esos aspectos en los que se puede mejorar?

A pesar de que cuando vienes de fuera y has visto cómo funcionan las cosas en otros sitios piensas que esto es una maravilla, cuando profundizas ves oportunidades. Hay aspectos que mejorar, como la comunicación entre las diferentes partes, ser más efectivos a la hora de trabajar... Hasta que los procesos no sean cien por cien de rendimiento es que hay un margen. Sobre todo es un tema de comunicación y de cómo aprovechar la capacidad de toda la gente. Eso parece sencillo cuando lo dices, pero no es fácil de ejecutar. Cien personas piensan mejor que una sola, hay que ver cómo aprovechar todas esas voces con procesos que sean ágiles y que nos ayuden a tomar decisiones rápidas.Donde creo que tenemos más oportunidad es en cómo colaboramos. Hay cosas que una planta hace fenomenal y otra de otra manera y hay margen para compartir. Si colaboramos más entre las plantas creo que ganaremos todos, pero esto lleva tiempo.

¿Qué consejo le ha dado el anterior presidente, Enrique Macián, cuando le ha dado el relevo?

Hemos trabajado juntos y yo tenía responsabilidades sobre este emplazamiento cuando estaba fuera, así que no tuvimos casi ni necesidad de transición. Ya estábamos en contacto continuo. Más que consejo me ha dicho que sea abierta y que hablemos con la gente para que se nos conozca y que en lo que podamos ayudar a las empresas que están alrededor, lo hagamos.

¿Qué objetivos se marca para las plantas asturianas?

Ahora tenemos una época muy interesante, en la que DuPont se está transformando y en la que hay que liderar esa transformación para que Asturias siga teniendo éxito en las nuevas compañías que se van a formar. Ese es el objetivo fundamental, que todas las partes salgan ganando y tengan un futuro brillante.

¿Cómo ha sido el primer semestre del año para el complejo asturiano?

El año está yendo muy bien. Hace bastantes años que el complejo asturiano excede los objetivos que se nos han marcado, objetivos a los que pensábamos que no podíamos llegar y los fulminamos. Por eso Asturias es un emplazamiento de referencia. Además, parece que la economía se está recuperando un poquito y eso está ayudando también, porque va bien el negocio.

Ante una posible ralentización de la economía, ¿qué previsiones manejan para 2017?

No se espera que haya una ralentización. Se supone que las cosas van a ir mejorando, pero lentamente. La incertidumbre es la tónica. Antes se preveía que cierto crecimiento se cumpliera. Ahora es todo mucho más volátil, pero somos optimistas y esperamos una recuperación.

¿Qué productos de los que se producen en Asturias cree que le van a dar más alegrías?

Todos ellos. Tenemos negocios muy importantes aquí. Las perspectivas de la planta de Nomex y lo que queremos hacer... Hay cosas muy interesantes en las que estamos trabajando de las que no podemos hablar por temas de confidencialidad, no ayudaríamos al emplazamiento de Asturias si damos pistas, pero tenemos la suerte de que están apostando por nosotros. El negocio de agroquímicos también tiene unas perspectivas muy buenas... Es producir para que pueda haber alimentos para todos y la demanda de alimentos sigue creciendo. Luego está la planta de cloruro de isoftaloilo (ICL), que produce para la de Nomex, así que si a Nomex le va bien... Y el Centro de Servicios no para de crecer y no estaba en el plan. Hace 20 años se decidió hacer un experimento para centralizar todos los servicios en Asturias. Se empezó con diez personas y ahora son más de 300 empleados.

Llega al cargo en un momento de cierta incertidumbre con la fusión con Dow Chemical...

Casi siempre nos resistimos a los cambios, aunque a mí me cuestan poco porque pronto veo lo que hay de bueno en ellos. Cuando las empresas empiezan a ser tan grandes entran en una burocracia que hace ser poco ágil. En realidad, nos unimos con Dow para separarnos en tres empresas, cada una líder en su campo, y será más fácil tomar las decisiones. Esto es una oportunidad. ¿Cuántas personas han tenido la posibilidad de enfrentarse a una transformación como esta? Creo que cuando miremos hacia atrás diremos, ¡Dios mío, qué suerte haber participado en esto!

Las tres fábricas del complejo de Tamón se dividirán en dos empresas y también se partirá el centro de servicios. ¿Cómo afectará el cambio?

Se está diseñando. Habrá dos compañías con sus equipos directivos y de trabajo diferenciados y se verá qué parte del centro de servicios se va con cada una. De momento las autoridades de la competencia están evaluando la operación y, para el año que viene, se cree que DuPont y Dow seremos ya una sola compañía para luego separarnos. Se supone que la separación será a mediados de 2018.

¿No restará sinergias?

No tenemos por qué dejar de colaborar, igual que colaboramos con empresas de fuera. Ya tenemos experiencia, como en el caso de Sontara, que se fue, pero quizás no podremos compartir tantos recursos. Igualmente, donde tenga sentido lo seguiremos haciendo.

El SOMA reprochó hace algunas semanas la falta de información sobre el proceso y alertó de que podía haber pérdida de empleos...

La fusión tendrá algún impacto en temas de logística, para optimizarla, o en alguna redundancia en ventas, pero esto es producción y aquí no hay redundancias con Dow. No debería tener mayor impacto.

Hasta hace seis meses el complejo de Tamón nunca había tenido comité de empresa. ¿Qué relación espera tener con los delegados de este primer comité?

Las leyes están hechas para que haya comités y hasta ahora no había una masa crítica para ello. Yo conozco a los delegados, más a los que son de plantas en las que trabajé, y son personas perfectamente razonables. Estoy segura de que vamos a poder comunicarnos como nos comunicamos siempre.

De la mano de DuPont se asentaron en Asturias otras grandes multinacionales. ¿Podrían llegar nuevas compañías?

Todo es posible y siempre hay cosas que se pueden hacer y que pueden traer situaciones como esas. ¿Quién nos iba a decir a nosotros que Asturias se iba a convertir en una región con centros de servicios de envergadura global? Y ha sucedido, aunque no estaba en el plan.

¿Puede afectarles el 'Brexit'?

Todo está bajo estudio, pero no tenemos muchas plantas en el Reino Unido y no creo que el 'Brexit' nos impacte. Será más a nivel de cómo hacer negocios, pero será una variante más. Estamos acostumbrados a esas variantes.

¿Cómo se ve desde una multinacional como DuPont la situación política española?

En Estados Unidos ya tienen una situación bastante peculiar como para preocuparse por lo que nos pasa a nosotros. Yo confío en que los políticos son inteligentes y estoy convencida de van a encontrar algún tipo de solución, bien por un lado o por el otro, y que no habrá unas terceras elecciones. Saben que, si no, el distanciamiento que está habiendo con la población se va a acrecentar tanto que nadie puede desear que vayamos a unas terceras elecciones.