El Comercio

Mineros de Astur Leonesa vuelcan la carga de dos camiones en Pajares y Cangas

Mineros de Astur Leonesa cierran el paso a la central de Compostilla II en una protesta a finales del pasado mes de agosto.
Mineros de Astur Leonesa cierran el paso a la central de Compostilla II en una protesta a finales del pasado mes de agosto. / EFE
  • USO reclama en un escrito a la Dirección General de Minas del Principado que garantice el suministro eléctrico en Cerredo

La plantilla de la Compañía Minera Astur Leonesa retomó ayer su «guerra sin cuartel» para reclamar que las térmicas quemen mineral autóctono como contempla el plan del carbón, un documento firmado por el Gobierno, la patronal Carbunión y los sindicatos que se ha quedado en la práctica en papel mojado. En una situación que los trabajadores califican de «agónica», dos piquetes protagonizaron ayer por la mañana sendas movilizaciones en Pajares y en Cangas del Narcea.

La primera protesta se registró a primera hora de la mañana en el puerto que une el Principado con León, en la vertiente asturiana, donde algo más de una decena de trabajadores volcó por completo la carga de un camión que transportaba carbón de importación, previsiblemente con destino a las térmicas de Guardo (Palencia) o de La Robla (León).

La segunda movilización, de similares características, tuvo lugar a escasos metros de la central térmica de Cangas del Narcea, donde otro grupo de mineros volcó el mineral de otro camión. Los trabajadores también tuvieron presencia en los puertos de Tarna y de San Isidro.

Se trata de una nueva medida de presión por parte de la plantilla de Astur Leonesa hacia las administraciones y las eléctricas, ante una situación que es «insostenible» y que ha llevado a la práctica totalidad de su plantilla a un ERE. El problema se ha agravado aún más desde que el pasado 25 de agosto, debido a impagos de varios meses, se procedió al corte de suministro eléctrico del grupo de Cerredo por parte de la empresa suministradora Desil. Se da la circunstancia de que esta compañía es propiedad del empresario Victorino Alonso y que la deuda la genera una empresa que también es propiedad suya, Uminsa, que opera en Cerredo. Sin luz, la mina va inundándose «poco a poco» y la cuenta atrás para el fin de la explotación se acelera. La Federación de Industria de USO registró ayer ante la Dirección General de Minas del Principado un escrito advirtiendo de las graves consecuencias de la inundación y pidiendo que adopte medidas para que el pozo pueda estar operativo, incluso contratar un nuevo suministro eléctrico.

«Lo que no es lógico es que quemen carbón de importación en las térmicas mientras se está apilando el nacional», denuncian fuentes sindicales. Se da la circunstancia de que ayer el consumo de electricidad alcanzó su punta de verano más alta en seis años y que el 17,1% de la generación correspondió al carbón, la inmensa mayoría de importación. «Estamos viendo que nadie nos escucha pero tenemos que intentar de alguna forma alcanzar una solución definitiva. Esto ya no tiene fin, seguiremos en esta guerra», advierten.