El Comercio

Diez encapuchados agreden a un transportista y vuelcan el carbón de su camión en San Isidro

Operarios proceden a limpiar el carbón que fue volcado en el puerto de San Isidro.
Operarios proceden a limpiar el carbón que fue volcado en el puerto de San Isidro. / E. C.
  • A pesar de que todo indica que la acción está relacionada con las protestas de trabajadores de Astur Leonesa, el comité de empresa se desvincula de ella

Las movilizaciones mineras dieron ayer un paso más en el puerto de San Isidro, después de que el conductor de un camión que llevaba carbón de importación fuera agredido por una decena de encapuchados al recriminarles que ocasionaran daños en el vehículo y volcaran su carga. Los hechos sucedieron en el punto kilométrico 23 de la AS-253, en dirección a León, poco antes de las ocho de la mañana. En ese momento, los encapuchados salieron al paso del camión, le impidieron avanzar y le pincharon las ruedas. También ocasionaron daños en una de las ventanillas para, a continuación, tirar la carga en la carretera. Fue en ese momento cuando agredieron al conductor, que sufrió diversas contusiones, la peor, un importante golpe en una pierna. Debido al ataque tuvo que ser atendido en el Hospital Álvarez Buylla de Mieres, cuyos médicos le aconsejaron reposo. Por otro lado, el tráfico en la carretera no pudo ser restablecido hasta pasadas las 11.30 horas, cuando fue retirado el carbón y el vehículo.

Aunque el comité de empresa de la Compañía Minera Astur Leonesa se ha desvinculado de la acción violenta y ha mostrado su rechazo a la agresión, todo parece indicar que está relacionada con las protestas que llevan realizando los trabajadores de la empresa en las últimas semanas para reclamar que se cumpla el plan del carbón, que contempla una reserva del 7,5% para el mineral autóctono dentro del 'mix' de producción eléctrico, un porcentaje que está muy lejos de cumplirse, lo que está llevando a las empresas del sector a una situación crítica.

Hasta ahora, las movilizaciones de los mineros en este conflicto se habían limitado a cerrar el acceso a las centrales térmicas para que no pudiera entrar el mineral de importación o a volcar las cargas de camiones, pero ninguna persona había resultado herida.

«Nos sentimos impotentes. Somos autónomos y vivimos de nuestro camión», aseguraba ayer Francisco González, presidente de la Cooperativa Avilesina de Transportes, a la que pertenece el agredido, un camionero de mediana edad que lleva toda la vida en la profesión. «Nosotros nos dedicamos a transportar, da igual que sea carbón que arena o cebada, no compramos la mercancía, pero sufrimos los problemas de la minería en nuestro propio bolsillo. No nos dejan trabajar», se quejaba González, que asegura que ahora el transportista afectado deberá estar varios días parado por un conflicto del que no es parte. «¡Y menos mal que tuvo la valentía de aguantar y no ponerse nervioso!», señalaba el presidente de la asociación de camioneros, que reconoce que su compañero está asustado después de que «le sacaran a la fuerza del vehículo y le pegaran una paliza». Además, avisa de que «un día va a ocurrir una desgracia».

No ha sido la única muestra de rechazo. El diputado de Izquierda Unida en la Junta General del Principado, Ovidio Zapico, también condenó ayer la agresión. A través de una nota de prensa, mostró «su firme repulsa» por lo ocurrido y, aunque cree que hay que «ir a la raíz del problema» y buscar vías que permitan encontrar alternativas para desbloquear la situación que sufre el sector de la minería, advirtió de que «una agresión entre trabajadores no ayuda a solucionar nada, no ayuda a buscar un clima que nos permita vislumbrar una salida al conflicto».

La crisis por la que atraviesa el sector viene de lejos tras el reiterado incumplimiento del plan del carbón 2013-2018, firmado por el Gobierno, la patronal y los sindicatos y que instaba a las térmicas a comprar mineral nacional. Sin embargo, nunca se ha llegado a ese 7,5% fijado y, en las últimas semanas, las adquisiciones se han reducido prácticamente a cero. Esto ha llevado a la minería privada a una situación límite. El problema en Astur Leonesa es aún mayor, dado que se ha cortado la luz en el pozo Cerredo por impago y este va inundándose poco a poco, por lo que en menos de un mes la explotación podría quedar inutilizable.