El Comercio

«Venezuela sigue sin pagarnos»

Parte de los venezolanos y españoles retornados, reunidos ayer en el centro municipal de El Coto, escuchan a Sergio Primiani.
Parte de los venezolanos y españoles retornados, reunidos ayer en el centro municipal de El Coto, escuchan a Sergio Primiani. / P. CITOULA
  • Los jubilados venezolanos de Asturias crean una asociación para exigir sus pensiones

  • Cerca de un centenar de emigrantes y de españoles retornados a la región llevan sin percibir sus mensualidades todo el año 2016

Una treintena de pensionistas y jubilados de Venezuela que viven en Asturias asistieron ayer en el centro municipal de El Coto, en Gijón, a la reunión fundacional de la Asociación de Pensionistas de Venezuela (Asopeve Asturias), que a partir de ahora concentrará la pugna de los afectados por la suspensión del pago de pensiones por parte del Gobierno bolivariano a sus beneficiarios en el extranjero.

«Venezuela sigue sin pagarnos desde el año pasado», explicó ayer Sergio Primiani, promotor y presidente de la asociación, que tiene bien claro que «se trata de reclamar nuestros derechos económicos, no de emprender una pugna política».

Como ya informó EL COMERCIO, cerca de un centenar de emigrantes venezolanos y de españoles que volvieron a Europa tras trabajar en Venezuela llevan sin percibir sus mensualidades desde finales de 2015. Ayer, entre los asistentes se especulaba con la posibilidad de que Venezuela hubiese enviado ya una remesa económica, pero según el presidente de Asopeve «lo único que tienen en el Banco Santander es un listado de los beneficiarios, para que en el momento en que Venezuela haga efectivo el pago la entidad pueda empezar a distribuirlo». La situación ha comenzado a preocupar ya en algunas administraciones españolas. En Canarias, la región con más afectados, el Ayuntamiento de Tenerife ha comenzado a abonar una pequeña ayuda mensual (unos 300 euros) a aquellos beneficiarios que, o bien son españoles o llevan en el país más de diez años. Lo mismo hace ya la Comunidad de Madrid, pero en ambos casos son aportaciones de emergencia y, en principio, reembolsables cuando Venezuela proceda al pago.

Muertes, suicidios y ayuda

La asociación se reunirá inicialmente una vez por semana, y la intención es hacerlo de forma rotativa entre Gijón, Oviedo y el Oriente de la región, que concentra a muchos de los afectados. Su funcionamiento será asambleario, por lo que todas las propuestas de la dirección habrán de pasar por la aprobación del conjunto. Pero ya hay algunas iniciativas. Así, junto a protestas ante el consulado de Venezuela en Vigo o ante la embajada en Madrid, también se pretende unificar a las asociaciones que hay ya en varias regiones en una entidad nacional. Y una de las primeras acciones que se propondrán será constituir un fondo para apoyar a quienes están en peor situación. Primiani recordó ayer que ha habido casos muy duros, como el de una pensionada que vivía en Oviedo y que falleció sin poder pagar su medicación para una insuficiencia renal, o el de otra persona «que se suicidó esta semana porque no tenía para la medicación del cáncer, no comía sino en comedores sociales y no podía pagar ni el agua. La encontraron ahorcada, con una nota en la que pedía perdón a sus hijos en Venezuela».