El Comercio

Una tierra de inversiones y oportunidades para las empresas del Principado

Oriente Próximo es una tierra de oportunidades para las compañías occidentales. Allí se están acometiendo grandes proyectos y se programan importantes planes de inversión que, a pesar de la inestabilidad geopolítica o la caída del precio del petróleo -la principal fuente de ingresos de la mayoría de los estados-, continúan adelante. No es extraño, por tanto, que las compañías asturianas, cada vez más globalizadas, hayan puesto sus ojos en este mercado. La última prueba de ello ha sido el contrato de cien millones de euros que logró Talleres Zitrón para encargarse de la ingeniería, fabricación, montaje y puesta en marcha de los sistemas de ventilación del metro de Doha (Catar).

Catar, Dubai, Irán o Arabia Saudí mantienen un importante nivel de inversiones, tanto para desarrollar sus infraestructuras de transporte como para hacer lo propio con las energéticas. Zitrón fue de las compañías pioneras en la zona, donde tiene una gran experiencia. De hecho, la mitad de su cartera de trabajo ya está allí. El proyecto de Catar se suma al que logró hace algo más de un año para diseñar e instalar la ventilación del metro de Mashhad, la segunda ciudad en importancia de Irán. «Es un país de continuo interés para nosotros, no solo por el reciente levantamiento de sanciones», destaca el director de marketing de la compañía, Pedro Quirós.

Isastur es otra de las compañías asturianas con presencia en Oriente Próximo. La compañía reconoce que empieza a ser un destino habitual para su actividad. Este año está desarrollando proyectos en Arabia Saudí y en Jordania en los ámbitos de la ingeniería y las energías renovables. Además, tiene en estudio otros en Arabia, Jordania, Kuwait y Omán. En total, suponen el 3% de los proyectos en estudio de las compañías del grupo.

La ingeniería Fluor llegó a Asturias en 1989 de la mano de DuPont y, el año pasado, fue rebautizada como SacyrFluor al unirse con Sacyr Construcción. Hoy en día emplea a 175 personas en Asturias, que saben bien lo que es trabajar en proyectos de Oriente Próximo, que aproximadamente suponen un 5% de su negocio.

Fluor Corporation lleva trabajando en la zona desde hace medio siglo, sobre todo en proyectos de petróleo y gas, y dispone de presencia permanente en Arabia Saudí, Kuwait, y Emiratos.

Otra compañía que mira hacia Oriente es Técnica de Conexiones (Tekox), que está especializada en conexiones eléctricas de baja tensión. Ya está presente en el proyecto del 'Ave del desierto', que conectará Medina y La Meca, y entre sus principales clientes se encuentran países del Golfo Pérsico, aunque no siempre sea fácil. La directora de exportación es una mujer y, por ese motivo, no le conceden el visado para entrar en Arabia Saudí, donde cuentan con varios proyectos.

Pero estas no son las únicas compañías que han puesto sus ojos en la zona, grandes multinacionales como ThyssenKrupp o ArcelorMittal también envían parte de su producción desde Asturias a distintos países de Oriente, una tierra con negocio creciente.