El Comercio

El Gobierno admite ante los agentes sociales que la parálisis política frena la concertación

Pedro Luis Fernández se dirige a Francisco Blanco en presencia de Javier Fernández, Alberto González, Javier Fernández Lanero, Antonio Pino, Dolores Carcedo, Pilar Varela y Belén Fernández.
Pedro Luis Fernández se dirige a Francisco Blanco en presencia de Javier Fernández, Alberto González, Javier Fernández Lanero, Antonio Pino, Dolores Carcedo, Pilar Varela y Belén Fernández. / PABLO LORENZANA
  • El Principado denuncia la «marginación increíble que sufrimos respecto a Galicia» en las infraestructuras del Ejecutivo central

La que se celebró en la tarde de ayer en la sede de Presidencia del Principado entre el Gobierno regional y los agentes sociales era una reunión informativa que Fade había reclamado al Gobierno regional en junio pasado. Pero sirvió para dejar claras varias cuestiones que los sindicatos y la patronal ya habían adelantado por la mañana. Las actuaciones previstas en el Acuerdo para la Competitividad Económica y la Sostenibilidad Social (ACESS), por valor de 435 millones de euros en 2016 y un total de 1.742 millones hasta 2019 siguen ralentizadas, en buena medida, según expresó el Gobierno, a causa de la situación de parálisis política nacional y por la indefinición en la posibilidad de acuerdos para la elaboración del presupuesto regional.

El encuentro no se centró únicamente en la concertación social, sino que también se analizaron la situación de las grandes infraestructuras básicas (sobre todo, el AVE y los accesos a El Musel y a la ZALIA). El Principado, en boca de su consejero de Empleo, Industria y Turismo, Francisco Blanco, denunció la «marginación increíble que sufrimos respecto a Galicia» por parte del Ejecutivo central, en particular en la comparación con la marcha de las obras del AVE gallego. Es más, un asistente a la reunión señaló que el presidente del Principado, Javier Fernández, se mostró «bastante pesimista, porque en la situación actual, según dijo, no hay forma de hablar con nadie en Madrid que tome decisiones».

Y también sirvió el encuentro para que el Gobierno regional profundizase con los agentes sociales en la explicación de la situación presupuestaria. Fue Dolores Carcedo, consejera de Hacienda, quien dio todo tipo de aclaraciones. Pese a la situación de parálisis política en Madrid, el Principado aún considera remotamente posible que se desbloquee el escenario y haya presupuestos nacionales para 2017, lo que liberaría las transferencias financieras del Estado al Principado, algo esencial para conocer los recursos con los que contará la Administración regional el próximo año, haya o no cuentas autonómicas. Sin embargo, la Consejería de Hacienda también está trabajando con el escenario de una prórroga presupuestaria nacional, que mediatizaría mucho la disponibilidad financiera del Principado.

Con todo, Francisco Blanco quiso romper una lanza por la ejecutoria de todos los implicados en el ACESS, y afirmó que «pese a que no hay presupuestos, la concertación avanza a un ritmo más que razonable». Y lo ejemplificó: «Tenemos un plan de comercio y otro de turismo ya cerrados».

Y ello, sin olvidar que en Asturias, por una parte, aún no hay noticia desde Madrid de si el límite de endeudamiento se incrementará, como se anunció sin confirmación, en 90 millones de euros este año y, por otra, que el Gobierno del Principado aún no ha dado pasos claros hacia un acuerdo presupuestario autonómico en la Junta General.

Fade, comprensiva

El presidente de Fade, Pedro Luis Fernández, salió de la reunión con semblante satisfecho por las explicaciones, y anotó que el encuentro sirvió para fijar un calendario sobre el que seguir trabajando «en torno a un acuerdo medianamente cumplido», así como para que agentes sociales y Gobierno llegasen «a puntos de encuentro». El presidente de la patronal anotó que «es muy difícil con una prórroga presupuestaria aquí, unos presupuestos potencialmente prorrogados en España y sin Gobierno central. Eso paraliza un país». Y abundó en la idea: «A todos nos gustaría que fuese de otra forma, pero nuestra obligación es empujar para que las cosas ocurran y se hagan. Cuando uno habla, acaba entendiendo las circunstancias, aunque no gusten».

También se fueron de la sede de Presidencia los sindicatos con cierta satisfacción. El secretario general de CC OO, Antonio Pino, consideró positiva la reunión en tanto en cuanto el Gobierno garantizó que cumplirá el compromiso de efectuar una inversión pública de 130 millones de euros en el año en curso, y aprovechó para recordar que otros 90 millones están pendientes de que el Congreso apruebe los nuevos objetivos de déficit.

Por su parte, el secretario general de UGT, Javier Fernández Lanero, se puso muy en la piel del Ejecutivo autonómico para subrayar que el Gobierno intentará, «aunque sin ninguna garantía, aprobar los presupuestos de 2017, para evitar una segunda prórroga presupuestaria, que generaría muchos retrasos para enfrentarse a nuevos proyectos y para aportar más fondos a los que ya están en marcha».