El Comercio

«Sólo queremos que nos paguen la pensión»

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Mario y Marisa, en una de las reuniones de la asociación, en el Centro Municipal de La Arena. / A. FLOREZ

  • Un matrimonio de jubilados venezolanos denuncia su grave situación por el impago de su pensión desde el pasado mes de enero

El próximo viernes 30 de septiembre se cumplen nueve meses desde que Marisa y Mario no cobran su pensión. Esta pareja de venezolanos de 71 y 77 años, respectivamente, atraviesa por una dura situación debido al impago de la pensión por parte del gobierno venezolano. «Lo que nos está pasando es muy cruel. Hemos trabajado duro, durante muchos años y ahora nos estamos quedando sin nada», explica Marisa Borges.

El matrimonio, que apenas cuenta con recursos, a día de hoy vive en Oviedo, con los ahorros que fue recaudando a lo largo de su vida. «El verte de esta manera es muy duro», lamenta Marisa. Tanto que su marido, que sufre del colón, está muy enfermo, ya que la incertidumbre sobre su futuro le crea un nerviosismo que le ha hecho acudir al hospital en varias ocasiones durante los último meses.

La pareja llegó al Principado hace siete años y, desde entonces, reside en la capital asturiana acompañada de unos amigos, ya que su hija vive en Barcelona. «Queremos una pequeña ayuda hasta que nos devuelvan la pensión», comenta Marisa. Una ayuda que les ha llegado desde la Asociación de Pensionistas de Venezuela (Asopeve Asturias), que tiene como objetivo que se pague la deuda de estos pensionistas. Por ello, cada martes se van a reunir, de momento, en el Centro Municipal de la Arena, de Gijón, para intentar atajar la situación cuanto antes, ya que son muchos los afectados en la región. Como Marisa y Mario, está pendiente del pago de su pensión de peluquera en Venezuela durante catorce años, María Antonia Alonso, que llegó a Gijón hace más de una década. La situación de esta venezolana no es tan grave, ya que cuenta con más recursos, pero aún así es muy crítica con el escenario en el que se encuentran muchos pensionistas en España: «El dinero por el que hemos trabajo durante tanto tiempo nos pertenece».

Todos los afectados aseguran que no siempre cobraban la misma pensión, ya que el importe dependía del cambio del dólar. Aunque María AntoniA explica que entre la pensión de ella y la de su marido, cobraban al mes unos 2.200 euros. «Que esa cantidad te la quiten de golpe, y sin ningún tipo de argumento, no es justo».

Médicos, peluqueras, comerciantes, empresarios relacionados con el sector de servicios... Estas son algunas de las profesiones de los afectados por el impago de las pensiones, por parte del gobierno de Venezuela. «Sólo pedimos que nos paguen lo que hemos trabajado, para pasar los últimos años de nuestra vida sin preocupaciones».