El Comercio

La UE estudia el impacto del uso laboral de robots en las cotizaciones sociales

  • El informe de la socialista luxemburguesa Mady Delvaux insta a regular las responsabilidades que origine la inteligencia artificial y a crear una renta básica universal

La eurodiputada socialista luxemburguesa Mady Delvaux ha remitido a la Comisión de Asuntos Jurídicos de la UE un proyecto de informe para instar a la Comisión Europea a acometer una iniciativa legislativa que regule el uso de robots e inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) en el entorno de la UE.

El informe, entre otros aspectos, insta a que las empresas estén obligadas a «comunicar los ahorros realizados en cotizaciones a la Seguridad Social gracias a la utilización de la robótica en lugar del personal humano», así como a aportar «una evaluación de la cuantía y la proporción de los ingresos de la empresa procedentes de la utilización de la robótica y la inteligencia artificial», a «efectos de fiscalidad». Del mismo modo, el texto que el grupo socialista del Europarlamento señala que las consecuencias de la introducción masiva de la robótica y la AI en la economía productiva conllevará consecuencias de gran calado para la población en general, y en particular «en el mercado de trabajo», por lo que afirma que «debería considerarse seriamente la posibilidad de introducir una renta básica universal». Precisamente, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, reclamó el lunes en Asturias que el uso de robots obligue a las empresas a cotizar a la Seguridad Social.

En la exposición de motivos del informe de Delvaux, se afirma que el desarrollo de la robótica y la AI «puede conllevar que los robots asuman gran parte del trabajo que ahora realizan los seres humanos, lo que genera interrogantes sobre el futuro del empleo y la viabilidad de los sistemas de seguridad social, en caso de que se mantenga la actual base fiscal, y que podría acarrear una mayor desigualdad en la distribución de la riqueza y el poder». La eurodiputada subraya que su propuesta no pretende situar a la UE en un nivel regulatorio que la ponga en desventaja competitiva con otras potencias, ya que «en varios países extranjeros, como los Estados Unidos, Japón, China y Corea del Sur se están planteando adoptar medidas reguladoras en el ámbito de la robótica y la AI, y en algunos casos ya han empezado a hacerlo».

Delvaux no se limita a la fiscalidad.Profundiza en las implicaciones de responsabilidad jurídica del uso de la AI, puesto que «cuanto más autónomos sean los robots, menos se los podrá considerar simples instrumentos en manos de otros agentes».

Medicina y coches autónomos

Insta Delvaux también a la creación de una «agencia europea para la robótica y la AI», a regular los derechos de propiedad y el flujo de datos (en particular para elaborar criterios a aplicar sobre la creación intelectual propia atribuible a sistemas de AI que puedan estar protegidas por derechos de autor), a actualizar las normas de derecho internacional privado en materia de accidentes de tráfico ante la inminente llegada de los vehículos autónomos o a determinar hasta qué punto pueden hacerse cargo los robots de la asistencia sanitaria y los cuidados a los dependientes, para «evitar su deshumanización».

El procedimiento para que la iniciativa de la eurodiputada socialista Mady Delvaux llegue a plasmarse en una normativa de aplicación en la UE pasa por su revisión inicial por parte de la Comisión de Asuntos Jurídicos, que analizará también las enmiendas que otros grupos puedan presentar. Cuando esta comisión apruebe un texto, se elevaría al Pleno del Parlamento Europeo, probablemente en diciembre próximo. En el caso de que el texto superase este estadio, la Comisión Europea tendría un plazo para emitir una propuesta de texto legislativo, que debería ser discutida por el Parlamento y el Consejo Europeo para que la iniciativa legislativa acabase siendo una norma de la UE.