El Comercio

David Criado.
David Criado. / A. FLÓREZ

«Pedro Sánchez necesitaría un 'coach' en su proceso de duelo»

  • «No es competencia de las empresas que sus empleados sean felices; ser feliz es una decisión personal»

  • David Criado Fundador de Iniciativa Vorpalina

Hace cinco años dejó su carrera en el mundo de la consultoría y fundó su propia empresa de 'coaching', Iniciativa Vorpalina. «Elegí ser feliz y lo soy», asegura David Criado (Madrid, 1982). Ayer ofreció en Gijón una conferencia organizada por la Federación de Empresarias Directivas de Asturias (FEDA) y patrocinada por las firmas Mentia y Coaching Azul. Habló de autoconocimiento, habilidades sociales, liderazgo y estrategia, pero también de sus viajes y aventuras. Todo regado con una buena dosis de humor. No en vano, confiesa que «lo que más me ha ayudado en la vida es no tomarme en serio».

¿Qué tienen que cambiar las empresas para que se trabaje más feliz?

Hay una obsesión en el mercado de la consultoría por buscar empresas felices. Existen hasta metodologías para que los trabajadores alcancen la felicidad. Se llaman organizaciones felices, pero yo estoy en contra. Creo que la felicidad es una elección personal y que las organizaciones están para incentivar, promover o facilitar el bienestar, pero la felicidad tiene que trabajarla cada uno. No es competencia de las empresas; ser feliz es una decisión personal.

No estará entonces de acuerdo entonces con que haya un Ministerio de la Felicidad, como en Bután.

La filosofía de Bután es muy especial. Ese ministerio mide el índice de felicidad bruto del país y le viene muy bien como imagen en el mundo, pero creo que eso se nos escapa. En Occidente no lo entenderíamos.

¿Necesita Pedro Sánchez un 'coach'?

Es una situación complicada. Ha apostado por algo en lo que creía, como todo tipo de líder y, simplemente, le ha salido mal. No sé si lo necesitaba antes o ahora, está en su voluntad decidirlo. Pero no estaría de más que los líderes políticos que estén en momento de transición, se dejasen ayudar en ese ciclo de proceso de duelo. Y me da la sensación de que Pedro Sánchez puede estar ahí.

Usted dejó su trabajo para emprender su sueño de crear su propia empresa. ¿Se considera feliz?

Soy muy feliz. Tengo una vida plena. Hace cinco años aposté por aquellas cosas que me satisfacen. Conecté con mi vocación, que es ayudar a personas a buscar su sitio en el mundo y tener buenos resultados. La decisión fue dura y difícil, pero con mucho trabajo se consigue.

Convivió durante un tiempo con los nómadas en el desierto del Gobi. ¿Hace falta vivir una experiencia así para valorar lo que se tiene?

Ayuda a encontrarse. Los seres humanos somos muy idiotas y necesitamos irnos muy lejos para valorar lo que tenemos cerca.

¿Toda empresa que quiera mejorar sus resultados necesita un 'coach'?

No todas. Es una cuestión de necesidad y voluntad. Hay empresas que no están preparadas para empezar acompañamientos, tanto a nivel ejecutivo como estratégico, y otras que sí. Tiene que ver con la cultura de la organización y el momento en el que se encuentran. Parece que voy en contra de mi trabajo, pero creo que es así. Hay empresas que están en conflicto o en procesos de cambio y les viene bien un 'coach'. Otras están más asentadas o tienen que apostar por otro tipo de formación. No siempre somos necesarios.

¿La necesidad o no tiene que ver con la gestión de la empresa?

Se gestionan personas, no empresas. No se gestiona bien o mal. Hay que ser comprensivos con la gente. Muchas veces no se obtienen resultados en el mercado y en esas ocasiones es bueno que te puedan echar una mano. Cuando nos va bien, no nos acordamos de que necesitamos ayuda y en esos momentos hay que hacer caso a la conciencia.

¿Con qué mensaje quiere que se queden las directivas asturianas que han venido a escucharle?

Es posible apostar por lo que quieres, que salga bien, que te ayude y ayude a otros.

¿Le creerán si habla de conciliación?

La conciliación en España no es real. Nos quedan muchas décadas de trabajo. Más de un 90% de los comités de dirección del Ibex-35 están compuestos por hombres y esta situación no tiene visos de cambiar. En la pyme, aunque el papel está cambiando, todavía estamos lejos. Yo apuesto por gente que lucha por ello. Estoy aquí hoy por eso.