El Comercio

«El seguro es imprescindible para que los jubilados del futuro conserven su nivel de vida»

José María Campabadal, Pilar González de Frutos, María Flavia Rodríguez-Ponga y Reinerio Sarasúa, ayer, en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo.
José María Campabadal, Pilar González de Frutos, María Flavia Rodríguez-Ponga y Reinerio Sarasúa, ayer, en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. / ÁLEX PIÑA
  • La patronal Unespa advierte de que «subir las cotizaciones y mantener las pensiones máximas sería la peor solución» y apuesta por combinar lo público y lo privado

La grave amenaza que la inversión de la pirámide poblacional supone para el actual sistema público de pensiones y la necesidad de explorar nuevas fórmulas se coló, como no podía ser de otro modo, en las jornadas que desde hace 21 ediciones organiza el Colegio de Mediadores de Seguros de Asturias y que, en esta ocasión, coinciden con su 50 aniversario. «El seguro es, junto a otros canales de gestión del ahorro, un elemento imprescindible para que los jubilados del futuro puedan conservar su nivel de vida y, además, permita el desarrollo económico del país», defendió en el Auditorio Príncipe Felipe la presidenta de la asociación Unespa, Pilar González de Frutos.

Ella fue la primera en poner sobre la mesa uno de los grandes problemas estructurales de la sociedad española -cada vez más envejecida-, con efectos negativos en el presupuesto público destinado a los Servicios Sociales y al sistema de pensiones. En su opinión, «no va a ser fácil que esta tendencia se invierta en poco tiempo», por lo que es absolutamente necesario abordar ya un debate y el estudio de posibles soluciones. A corto plazo, reconoció, no hay muchas: «Aportar más recursos, reducir las prestaciones o una combinación de ambas».

Pero, antes que después, insistió, «habrá que abordar una reforma estructural del sistema público», en un proceso que necesitará «transparencia» y «equilibrio». La presidenta de Unespa explicó que, en los sistemas públicos de reparto, las cotizaciones de los trabajadores sirven para pagar a quienes hoy ya son pensionistas. Por esa razón, resisten «muy bien» las tensiones financieras, pero no las demográficas. Los sistemas de capitalización individual (o de ahorro personal para la vejez), por el contrario, son ajenos a los cambios demográficos pero no a las crisis financieras. Partiendo de la base de que «no hay ninguna ecuación perfecta» y volviendo al concepto de equilibrio, ahondó González, algunos países de nuestro entorno «combinan los sistemas de reparto y los de capitalización». Planteó, por ejemplo, un sistema de pensiones complementarias «que surjan del mundo de la empresa y sean pseudo obligatorias», así como otros mecanismos «bien combinados, con grandes dosis de prudencia». A su juicio, la «peor solución posible» para mantener las actuales pensiones sería «subirnos las cotizaciones y mantener la pensión máxima».

Un debate espinoso, «que ningún partido querrá abordar antes de que lo haga la sociedad, porque resta votos». Por esa razón, aseveró, «los ciudadanos necesitamos información muy transparente sobre cuál es la pensión que vamos a recibir de la Seguridad Social».

Y «tomar decisiones», completó el presidente del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros de España, José María Campabadal, partidario también de la colaboración público-privada. Porque, «hay que analizar y estudiar» la situación, sí, pero «al final hay que decidir». Y más si se tiene claro, como es su caso, que «con este sistema impositivo no se puede mantener el actual estado de bienestar». Campabadal habló también de varios aspectos del sector de los seguros, como la importancia del asesoramiento y el análisis de las necesidades de los clientes, además de compartir la reflexión de González sobre la importancia de las redes de distribución de estos profesionales.

La presidenta de la patronal también había hablado sobre los actuales productos de ahorro. «No se trata tanto de ahorrar mucho como de ahorrar durante mucho tiempo», recomendó. En este sentido, la directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, María Flavia Rodríguez-Ponga, defendió que en España «sí se ahorra, la cuestión es en qué productos. El 90% está invertido en inmuebles y solo un 10% en planes de ahorro y fondos de pensiones. Llegada cierta edad más que un inmueble grande se necesita dinero para la tercera y cuarta etapa de la vida». De ahí, recordó, la puesta en marcha de la ley que permite a los mayores de 65 años no tributar por la venta de un inmueble (hasta los 240.000 euros) si se utiliza para constituir una renta vitalicia.

El presidente del Colegio de Mediadores de Seguros del Principado, Reinerio Sarasúa, puso en valor un sector que está «preparado» para lo que venga y, en la actualidad, supone el 5,5% del PIB, ocupa a 180.000 trabajadores directos y medio millón indirectos y cubre, al día en España, 137.000 contingencias. «Solo el 0,2% acaban en reclamación», concluyó.