El Comercio

Blanco admite que los contratos del plan de retorno del talento son cortos

Blanco admite que los contratos del plan de retorno del talento son cortos
  • Podemos reprocha «falta de ambición y de convicción» al Gobierno regional, que ya prepara una nueva convocatoria para el año que viene

El Gobierno regional aún no ha acabado de analizar las causas por las que el plan de retorno del talento de investigadores ha fracasado en su primera convocatoria, pero ya ha podido identificar algunos fallos. A pesar de que 23 personas se interesaron en un primer momento por las ayudas, no llegó a producirse ningún acuerdo entre los investigadores y las empresas. Podemos había advertido de que un contrato de dos años -tiempo durante el que la Administración cubriría la mayor parte del coste salarial de los retornados- no era garantía suficiente para que los jóvenes que se habían visto obligados a emigrar regresaran a Asturias y, ayer, el consejero de Empleo, Industria y Turismo, Francisco Blanco, reconoció este punto. «Puede que dos años sean pocos. No podemos mantener esa intensidad de ayuda más tiempo, pero a lo mejor sí se puede rebajar la intensidad de la ayuda en caso de una posible prórroga para mantenerla», concedió.

El plan regional 2016-2018 fue dotado con 622.500 euros para ofrecer ayudas a la contratación de investigadores expatriados y cubrir la mayor parte del coste total de estos trabajadores durante 24 meses -concretamente, el 80%, hasta un máximo de 40.000 euros anuales-. Los requisitos publicados establecían, además de una duración del contrato de al menos dos años, una retribución mínima para el investigador -que debía acreditar experiencia en i+D- de 30.000 euros brutos anuales.

Blanco informó de que la Consejería ya prepara una nueva convocatoria para 2017 y, en ella, intentará corregir otro error: el plazo estipulado para incorporarse al nuevo puesto de trabajo era «demasiado corto» en la pasada convocatoria. Algunos de los investigadores interesados, explicó, tienen contratos en vigor y una obligación de preaviso en sus actuales empleos muy superior al mes que se contemplaba.

Con estas correcciones, y puede que más, incidió, «seguiremos apostando por esta iniciativa». A pesar de esto, el secretario general de Podemos y diputado regional Daniel Ripa, reprochó al Ejecutivo la falta de «ambición y convicción en un proyecto que, según desarrolló a continuación, podría no haberse limitado únicamente a los investigadores y haberse ampliado a «cocineros, ingenieros y otros profesionales que aportan valor al tejido productivo» asturiano.

Blanco respondió que «no se trata de falta de ambición. En todo caso, es falta de dinero. Hemos hecho todas las modificaciones presupuestarias necesarias en un contexto de prórroga para dotarlo y sacarlo adelante, no se trata de falta de compromiso». Y también defendió la necesaria «especialización» de los beneficiarios del plan. Precisamente, esta exigencia justifica «por qué se les dan 40.000 euros a ellos para que vuelvan y no a los 80.000 parados de la región».

No fue a la única cuestión a la que respondió el consejero en el Pleno de ayer. La diputada de Foro Carmen Fernández preguntó sobre las medidas que va a impulsar el Gobierno autonómico para que las empresas asturianas sean eje fundamental de la activación económica. Aludió al presupuesto del IDEPA, que este año no varió con respecto al ejercicio anterior por la situación de prórroga presupuestaria y comparó sus cifras con el gasto ejecutado en 2014: «Aumentan en personal 200.000 euros, pero recortan dos millones en financiación y apoyo a los emprendedores, entre otras partidas», criticó.

El presupuesto del IDEPA «está en prórroga y la parte ejecutada varía en función, por ejemplo, de cuánta gente tiene derecho a subvención en una determinada convocatoria en un momento dado», concluyó Blanco.