El Comercio

Arcelor suprime dos turnos en carril y parará dos días el tren de chapa

  • La caída de la demanda lleva a la multinacional a tomar medidas que afectarán al personal, aunque descarta nuevas regulaciones de empleo

El nuevo carril de 108 metros que se produzca en la factoría de ArcelorMittal en Gijón a partir del próximo verano está llamado a ser un duro competidor en mercados internacionales. Con los 90 metros actuales ya se han logrado importantes contratos para líneas férreas de Alemania, Italia y Australia, pero hasta ahora es el mercado interno el que suministra la mayor carga de trabajo a la planta asturiana. Con un gobierno en funciones y la obra pública prácticamente paralizada, la demanda nacional ha caído en picado y la multinacional ha decidido suprimir de forma temporal dos de los cinco equipos que trabajaban en el tren de carril. La mala situación de los pedidos también afecta al tren de chapa, que además de la parada programada de 16 horas que estaba prevista para el miércoles 19, y que se adelanta al martes 18, no tendrá actividad los días 20 y 26 de octubre. En esas jornadas solo quedará el personal de retén.

En el caso del tren de carril la medida no afectará a los 275 trabajadores. Según fuentes de la empresa, el departamento de recursos humanos trabaja en la actualidad en determinar los cambios que, en principio, sí tendrán incidencia en los operarios de la sección de laminación, acabado corto, línea de cabeza endurecida y parte del taller de cilindros, mientras que acabado largo y mantenimiento no se verán afectados.

La multinacional asegura que esta será una medida transitoria hasta que se recupere la demanda, pero prevé que se extienda, al menos, lo que queda de año y buena parte del primer semestre de 2017. Además, insiste en que no habrá salidas traumáticas y que los excedentes se recolocarán en otros talleres.

La decisión de Arcelor llega un mes después de haber finalizado la colocación de tres cajas de laminación nuevas, universales y más modernas en el tren de carril. La inversión, de unos 24 millones de euros, se rematará el próximo verano con la instalación del enfriadero, que permitirá producir el carril de 108 metros.

A la ralentización de la obra pública y, por tanto, de la demanda, se suma también esta mejora tecnológica, que permite ganar en calidad, pero también en productividad y, por tanto, requiere de menos personal. No obstante, la situación ya no era demasiado buena antes de la parada para acometer los trabajos, aunque se espero para ver si se reconducía. Ya en febrero se suprimió un turno del tren de carril que, posteriormente, fue recuperado.