El Comercio

Carcedo insiste en que se prevé mejorar Sucesiones en la negociación fiscal

  • Llamazares defiende un impuesto por el que se recauda «poco más de lo que se presupuesta para el salario y el rescate social»

La consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, insistió ayer en que el objetivo del Gobierno del Principado es cambiar el impuesto de Sucesiones y que para ello se está trabajando en la negociación fiscal abierta con Izquierda Unida y Podemos. Respondió así a la plataforma ciudadana constituida para pedir que se suprima este tributo y que el sábado entregó en la Delegación del Gobierno más de 87.501 firmas de ciudadanos que apoyan su iniciativa y que piden la eliminación del impuesto en línea directa descendente o ascendente hasta quinto grado colateral. Los impulsores de esta plataforma denuncian también que este tributo grava a las clases medias, mientras que los ricos abandonan el Principado y no solo no pagan Sucesiones, sino tampoco consumen en la región y dejan de pagar otros impuestos, como el IRPF.

Carcedo recordó que el Ejecutivo de Javier Fernández ya se comprometió a mejorar el tributo y que, en el documento de presupuestos para 2016, que no salió adelante, ya se recogía la corrección del error de salto, que hace que hoy una herencia de 150.000 euros no tribute pero una de 150.001 suponga un coste para el contribuyente de unos 18.000 euros. También recalcó que es su intención mejorar su progresividad y facilitar la transmisión de empresas y de la vivienda habitual. Sin embargo, para acometer estos cambios el Ejecutivo socialista necesita el apoyo de otros grupos en la Junta General del Principado. Por el momento, mantiene abiertas negociaciones con IU y Podemos, mientras que ha rechazado la oferta que le hizo el PP de apoyar al PSOE para sacar adelante los presupuestos de 2017 a cambio de una modificación sustancial en el impuesto de Sucesiones.

Quien también se manifestó ayer fue el portavoz de IU en la Junta General, Gaspar Llamazares, que a través de las redes sociales defendió el tributo, que recauda «poco más de lo que se presupuesta para el salario y el rescate social» y del que aseguró que solo lo pagan el 3% de los herederos directos, «aquellos que heredan más de 150.000 euros y tienen un patrimonio superior a 402.000 euros».

Llamazares también defendió la necesidad de recaudar para mantener los servicios sociales y cargó contra el PP por pedir suprimir impuestos y al mismo tiempo aumentar inversiones y gastos en educación y sanidad. «Y luego dicen que los demagogos y populistas somos los otros. Proponen más gastos y subvenciones con menos ingresos», recalcó. Sí reconoció que hay que suprimir el error de salto y mejorar en justicia y lucha contra el fraude fiscal, pero también insistió en que los servicios públicos hay que financiarlos y recordó que de impuestos propios o compartidos «solo recaudamos el 24%. Lo demás son impuestos estatales. Más que infierno, un limbo fiscal», señaló.

Por otro lado, el portavoz de IU en la Junta General defendió la necesidad de que en España exista armonización en materia de tributos y llegó a calificar a Madrid de «paraíso fiscal de las comunidades autónomas», de la que también aseguró realiza competencia desleal al resto de territorios.