El Comercio

Damián Manzano, en la sede de la Federación de Industria de CC OO en Oviedo.
Damián Manzano, en la sede de la Federación de Industria de CC OO en Oviedo. / MARIO ROJAS

«Hay talibanes ambientalistas que quieren que la industria desaparezca»

  • «La reforma de las baterías de cok de Arcelor es imprescindible. Es una cuestión de supervivencia para Asturias»

  • Damián Manzano secretario general de la Federación de Industria de CC OO

Damián Manzano (Quirós, 1974) no tiene dudas: el futuro de Asturias pasa por la industria y, sin ella, la región está abocada al desastre. Por ello, no entiende a aquellos que arremeten contra las factorías que dan de comer a miles de asturianos de forma directa y al resto, indirectamente. El secretario general de la Federación de Industria de CC OO de Asturias, la rama con mayor afiliación y representación del sindicato en la comunidad, reconoce que no todo vale, que las normas están para cumplirlas, incluidas las medioambientales, pero también advierte de que inversiones como la de las baterías de cok de Arcelor en Gijón son una cuestión de vida o muerte para el Principado. «El resto es demagogia», señala.

La nueva subasta eléctrica, cuya convocatoria publicó el BOE esta semana, parte con menos dinero y con precios de salida inferiores a la del año anterior. ¿Cómo puede afectar esto a la gran industria asturiana?

Seguimos con un sistema que añade incertidumbre y que no permite a las empresas realizar una correcta planificación, ni siquiera a corto plazo, porque la subasta es a un año. Así que se incide en el error, pero, además, Industria tiene la pretensión de ahorrar dinero. Esperamos que al menos haya un número importante de bloques de 90 MW, pero es preocupante. Esto solo se explica por la falta de visión industrial que caracteriza al Gobierno del PP. Con ella se pone en peligro la industria asturiana.

Pujarán Arcelor, AZSA y Alcoa, pero, sobre todo, es fundamental para la supervivencia de la planta de esta última en Avilés, para la que se busca comprador. ¿Cómo puede afectar la subasta a una hipotética operación?

Cuando más certezas se necesitan se añade más incertidumbre y así es difícil hacer atractiva una industria. Además, hay que denunciar el abandono inversor de Alcoa en el mantenimiento básico y cuestiones fundamentales. Esto coloca la planta de Avilés en una posición de debilidad de cara a una posible venta, un comprador quiere un mínimo de calidad.

Industria y sindicatos coinciden en que es básico lograr una tarifa eléctrica más competitiva, estable y predecible. ¿Por qué el Gobierno no realiza cambios?

Hay una absoluta falta de previsión. Si no, no se explican mecanismos como el de la interrumpibilidad o la dejadez en temas de planificación energética. Hay un desprecio a que la industria sea un pilar de desarrollo en Asturias y en España. Sin embargo es un sector estable, que crea empleo de calidad, alrededor del que orbitan muchos servicios y ancla a la población.

La estrategia 2020 de la UE anima a que el peso de la industria en el PIB sea del 20%.

Curiosamente, en Asturias estamos cerca de esa ratio y estamos padeciendo con crudeza la falta de visión del Gobierno del PP. Tuvimos un ministro, José Manuel Soria, que era un desastre absoluto. Mientras países como Reino Unido o Alemania realizan debates y deciden su planificación energética, aquí no sabemos lo que va a pasar y así es difícil planificar nada. Parece que estamos muy concienciados con la defensa del patrimonio industrial muerto, el museístico, pero el principal patrimonio industrial son los puestos de trabajo y la riqueza que genera.

Y en este contexto, ¿se nota la recuperación económica?

La industria asturiana, en términos generales, está en fase de estabilización e incluso hay un ligero repunte. Alcoa está como está, AZSA se encuentra razonablemente bien, Duro Felguera es una industria consolidada... El naval ha pasado de la noche al día con el nuevo 'tax lease'. Ahí se demuestra que si el Gobierno quiere, puede hacer cosas. Además, en Asturias tenemos que hacer una apuesta grandísima por el sector industrial agroalimentario, que tiene un potencial enorme. Y las empresas que quedan en el sector metalmecánico son auténticas supervivientes. Los trabajadores han hecho un ejercicio de adaptación tremendo y no creo que en ninguna comunidad tengan un nivel tan alto. Lo que tenemos es que tratar de que esto no se caiga bajo ningún concepto.

Las empresas del metal se quejan de que falta mano de obra cualificada. ¿Es real esta afirmación?

Este argumento no se sostiene y encubre otras cuestiones, como la existencia de falsos aprendices. Tenemos los profesionales mejor formados, pero quieren personas que sepan hacer de todo y cobrar poco durante mucho tiempo. Eso no puede ser. De hecho, cuando se hizo una experiencia piloto de formación dual hubo serias dificultades para encontrar empresas que quisieran participar.

Arcelor sí está realizando una apuesta clara por las instalaciones asturianas con inversiones que superan los 200 millones de euros.

El futuro de la siderurgia asturiana y española pasa por la inversión en las baterías de cok. Son la única inversión que garantiza el futuro a medio y largo plazo y es imprescindible para que sobreviva la siderurgia.

¿Qué le parecen las críticas que realizan colectivos ecologistas sobre la contaminación que generan?

Estamos muy preocupados por la desinformación que hay sobre el tema medioambiental. Las baterías son imprescindibles para la siderurgia en Asturias. Es una cuestión de supervivencia de la región y desde Arcelor están velando para que se cumplan las condiciones que exige la ley, pero hay una espiral de demagogia gratuita por parte de algunos que solo se justifica por sus propios intereses.

¿Las baterías serán seguras para la población aunque no vayan a ser completamente nuevas?

El proyecto de reconstrucción no quiere decir que no se vayan a cumplir los requisitos medioambientales o de otro tipo. Eso es una falacia interesada de talibanes ambientalistas. Su objetivo es que desaparezca la industria en la región, pero ellos no se juegan el puesto de trabajo. Los políticos también tienen que ser más rigurosos. La alcaldesa de Gijón no puede vivir de espaldas a la industria, mirar más a Somió que a Veriña. Todo esto no implica que Arcelor incumpla las leyes medioambientales, igual que no hay que consentir a Mittal que haga 'dumping' social.

¿Queda aún margen para que la minería del carbón sobreviva?

Para Hullera Vasco Leonesa ya no y Astur Leonesa, Carbonar y Uminsa van por el mismo camino si no se corrige la situación. Solo pedimos que se cumpla lo pactado en 2013, que es que el carbón nacional suponga el 7,5% del 'mix' energético nacional. Eso garantizaría su futuro hasta el 31 de diciembre de 2018, pero si no se hace nada, puede ser el 31 de diciembre de 2016 o dentro de 15 días. No hay voluntad de cumplir lo firmado. Nosotros nos planteamos denunciar por la vía jurídica, pero solo serviría para poner colorado al Gobierno de España y no solucionar el problema.

¿Por qué esa insistencia en no cumplir un acuerdo firmado?

El tema del carbón se movió por impulsos electorales y hay quien ha echado cuentas y cree que ya no pueden perder más votos, que da igual lo que pase en Castilla y León o en el suroccidente asturiano. Hay también connivencia entre el Gobierno y el sector eléctrico, que controla gran parte del capital del país y que prefiere el mineral internacional, más barato. Muchos de esos políticos acaban ubicados en empresas del sector.