El Comercio

Las empresas asturianas triplicaron en dos años las importaciones de acero chino

  • Pasaron de 25.274 toneladas en 2013 a 88.088 el año pasado, si bien las medidas de defensa comercial de la UE empiezan a frenar esas compras

Asturias es el gran centro del acero de España. De las factorías de ArcelorMittal en Gijón y Avilés salieron 4,5 millones de toneladas en distintos productos en 2015 y, sin embargo, ante la llegada a Europa de acero chino, vendido incluso a precios por debajo del coste de producción, la industria transformadora de la región recurrió a la importación desde el gigante asiático. De hecho, en los últimos años se han disparado las compras de acero y hierro a ese país. En concreto, en 2015, empresas asturianas importaron de China 88.088 toneladas de acero y hierro por 40 millones de euros. Se trata de una cantidad que triplica las toneladas de 2013 (25.274) y casi hace lo mismo con su importe (14 millones), según los datos que maneja la Dirección territorial de Comercio y la Dirección del Icex en el Principado, extraídos de la plataforma Datacomex de la Secretaría de Estado de Comercio. Se da la circunstancia de que, de esos 40 millones de importaciones de 2015, 21,3 se correspondieron a productos laminados sin enrollar, principalmente chapa, aunque también incluyen carril, productos que fabrica Arcelor en Asturias (en 2015, 600.000 toneladas de chapa gruesa y 300.000 de carril).

La llegada al mercado europeo de productos siderúrgicos baratos procedentes de China, pero también de otros países como Rusia, ha supuesto un duro impacto para los productores europeos que, poco a poco, intentaban recuperarse de la crisis. La ralentización de la economía del gigante asiático ha generado una tremenda sobrecapacidad mundial de productos siderúrgicos. China, que no podía absorber su propia producción, comenzó a invadir el mercado internacional con su acero a precios de derribo, lo que provocó la caída en picado de la cotización de estos materiales y puso al borde del abismo a todo el sector en Europa.

España, gran importadora

Resulta curioso, sin embargo, que no todos los países sucumbieron de igual forma a la siderurgia asiática. Según la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid), España se situó tras Italia como el país que más recurrió a la importación de sus productos. En realidad, lidera la clasificación Bélgica, aunque en su caso es debido al puerto de Amberes, que actúa como distribuidor para toda Europa, fundamentalmente, para Alemania, Francia y Holanda.

Los datos del Icex cifran en 1,4 millones de toneladas las compras de productos siderúrgicos de España a China en 2015, un 56% más que el año anterior (910.420 toneladas), que a su vez superaron con creces (en un 37%) las cifras de 2013 (663.220), que fueron un 25% mayores que las de 2012(527.525). La evolución sigue también la tendencia al alza de China como país exportador de acero y la de Europa como su cliente, donde las importaciones pasaron de casi 3,8 millones de toneladas en 2013 a 8,1 el año pasado.

Un problema añadido, además, es que el daño se concentró en los productos planos, como son la bobina laminada en caliente, la chapa gruesa o la chapa laminada en frío. Otros, como la chapa pintada, el alambrón, la chapa magnética o el acero corrugado no sufrieron este ataque porque ya se encontraban protegidos por medidas 'antidumping'. Así, instalaciones como las asturianas se vieron muy afectadas en la sección de planos, aunque el hecho de ser multiproducto les ha permitido sortear esta crisis mucho mejor que las plantas vascas, para las que 2016 está siendo un año dramático, con el cese de la actividad en la factoría de Zumárraga y la parada de la Acería Compacta de Vizcaya que, recientemente, ha retomado cierta actividad, pero solo concentrada en los fines de semana.

El director general de Unesid, Andrés Barceló, achaca a las particularidades del mercado español el hecho de que el país lidere con Italia las importaciones en Europa: entre otros aspectos, a la importante cifra de operadores independientes que actúan en la zona, frente a estructuras más verticales de otros países.

Pérdida de empleo

Aunque resulta complicado cuantificar cómo están afectando las compras al extranjero a la capacidad de producción en España y al empleo en el sector, el pasado día 18, en una reunión con sindicatos en Luxemburgo, ArcelorMittal cifró la pérdida de puestos de trabajo en 15.000 anuales en el viejo continente.

La gran esperanza del sector se encuentra en las medidas de defensa comercial puestas en marcha en los últimos meses por la Unión Europea que, aunque la industria siderúrgica considera lentas, escasas y poco eficientes, sí están empezando a dar resultados. Arcelor reconoció en el mismo encuentro con los representantes de los trabajadores que tanto las ventas como los precios se están recuperando.

En el caso de Asturias, durante los primeros ocho meses del año las importaciones de China fueron de 30.178 toneladas, lo que, de seguir así, implicaría una importante reducción con respecto al año pasado. Además, en este caso aún no se contempla el efecto de las barreras arancelarias a la importación de bobinas de acero laminadas en caliente y de chapa gruesa fabricadas en China establecidas por la UE a principios de octubre.