El Comercio

El pequeño comercio teme el efecto creciente de las compras por internet

Las grandes superficies esperan hacer su agosto en diciembre y enero, pero el pequeño comercio no está para fiestas. Las cuentas no salen en este 2016, por mucho que la evolución del consumo lleve 25 meses en positivo, creciendo por encima del 2%. «No sé de dónde salen esos datos», asegura Emilio Pérez, presidente de la Federación Asturiana de Comercio desde el año pasado. Con las cifras que maneja la entidad, la campaña navideña será muy similar a la de 2015, «como mucho subirá un 1%», señala.

La temporada se está viendo afectada, al igual que la anterior, por una llegada tardía del frío, lo que en el sector textil está teniendo un efecto extremadamente negativo. Pero más allá de lo meteorológico y de los efectos de la crisis, que aún se dejan notar, el pequeño comercio tiene otro enemigo creciente: las compras por internet.

Las grandes superficies siguen siendo una gran competencia, pero en cierta forma, esta presión ya se ha asumido. El gran peligro es ahora más invisible y llega desde cualquier lugar del planeta. Compañías como Amazon, E-Bay o Alibaba son auténticos gigantes que estén haciendo mucho daño a los establecimientos asturianos. «Nos están comiendo mucho terreno», reconoce Pérez, que, sin embargo, defiende que sus precios no son especialmente baratos y el trato recibido no se puede comparar. «El usuario tiene que darse cuenta de que el comercio de proximidad es un bien para la ciudad. Sin él, la ciudad estaría muerta», defiende el presidente de la Federación Asturiana de Comercio, que reivindica el trato al cliente y la atención personalizada como valores añadidos que se deben tener en cuenta a la hora de realizar una compra, así como la posibilidad de resolver dudas si existe algún problema.