El Comercio

Arcelor parará mañana el horno alto 'B' y la acería de Avilés

La factoría gijonesa de ArcelorMittal, una de las compañías que hoy pujará en la subasta eléctrica.
La factoría gijonesa de ArcelorMittal, una de las compañías que hoy pujará en la subasta eléctrica. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • Hoy empieza el proceso de la bajada de carga de la instalación gijonesa, para luego acometer el cambio de los conductos de refrigeración

Poco más de dos semanas después de que el horno 'A' de ArcelorMittal en Gijón recuperase la actividad tras las obras de «mantenimiento extraordinario» acometidas en él, la multinacional parará mañana el horno 'B' para realizar los mismos trabajos que en el primero: sustituir los 'staves', los conductos de refrigeración que permiten controlar la temperatura que se alcanza en su interior. Hoy mismo procederá ya a la bajada de la carga. Es decir, se dejará de alimentar el horno, para que vaya consumiendo paulatinamente el mineral de hierro y el cok de su interior.

Una vez que la instalación se pare mañana, el proceso supone esperar unos días más para entrar en faena, ya que antes de proceder al cambio habrá que vaciar la instalación y enfriarla. Esta operación se conoce como 'salamandra' y consiste en una especie de sangrado con el que se vacía el horno de los restos de arrabio y cok. Cuando el interior esté completamente vacío y frío, se sustituirán los conductos de refrigeración. En estos trabajos participarán unas 350 personas, pertenecientes a 16 compañías diferentes. Llevarán, además, unos 25 días, ya que la puesta en funcionamiento del horno 'B' está prevista para el próximo día 10 de diciembre. Poco tiempo, si se tiene en cuenta que su última parada duró siete meses, hasta enero de 2013, cuando se sometió a una importante remodelación.

Los dos hornos altos suministran el arrabio que se emplea en la acería de Avilés y en la de Gijón. No es casualidad que estas obras de mantenimiento se realicen ahora, ya que la primera factoría ha estado funcionando a la mitad de su capacidad durante un tiempo y mañana mismo pasará a estar completamente parada, lo que implica una menor necesidad de arrabio para producir acero.

La LDIII volverá a funcionar, aunque de nuevo a medio gas, dentro de poco más de una semana (solo estará completamente parada hasta el 23 de noviembre), pero las obras de modernización de la acería continuarán hasta mediados de diciembre.

Tras la colocación de la nueva caldera del convertidor y la renovada máquina de colada, lo que se hará ahora es parar la segunda máquina de colada continua, el otro convertidor y el tren de bandas en caliente para proceder a cambiar 16 vías carrileras por las que se mueven los puentes grúa de la acería.

La multinacional continúa de este modo con su calendario de inversiones. El siguiente paso es lograr tener a pleno funcionamiento las nuevas baterías de cok de Gijón para 2019, cuando cese la actividad de las de Avilés.